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NEGOCIOS

Impugnan nuevas categorías de leche ‘Premium’ impuestas por la ORIL

Alegan que las nuevas categorías de leche satisfacen los pedidos de un grupito de ganaderos poderosos, que quieren desplazar a los ganaderos pequeños, cuyas vaquerías están estranguladas por los altos costos de producción.

Por Miguel Díaz Román
Especial EyBoricua.com

San Juan (27 de octubre de 2021) – La Oficina para la Reglamentación de la Industria Lechera (ORIL) ha sido demandada en el Tribunal de Apelaciones por tres ganaderos, debido a que estableció de manera ilegal un descuento a los pagos que emiten las plantas procesadoras por la producción de la leche cruda que compran a los ganaderos, lo que ha representado una pérdida de cientos de miles de dólares para este sector agrícola.

El descuento asciende a 1.72 centavos por cada litro de leche cruda que adquieren las plantas procesadoras y tiene como objetivo crear un fondo para compensar a los ganaderos que produzcan dos nuevas categorías de leche “Premium”, cuyo principal rasgo son los niveles altos de grasa.

En tan solo dos liquidaciones quincenales pagadas durante el mes de septiembre, la ORIL ha retenido $281,705 a todos los ganaderos activos del país. El monto del descuento puede alcanzar varios millones de dólares en pocos meses porque la producción de leche quincenal supera los 8 millones de litros.

El descuento fue aprobado el pasado 10 de septiembre por la orden administrativa 2021- 33 de la ORIL, en momentos cuando esa oficina también había descartado un aumento en el precio de la leche para favorecer a las vaquerías del país, que han enfrentado el alza en los costos de producción, especialmente de los alimentos, lo que ha causado estragos en este sector agrícola.

El pleito fue presentado por las empresas de producción de leche cruda o leche no procesada, Empresas Benítez Toledo Inc., que preside, Carlos Benítez López; El Farmer Inc., que es presidida por Miguel Ramos Cruz, y el ganadero Iván Martínez Torres, quien también opera una vaquería de leche cruda.

La demanda alega que la orden 2021-33 pretende enmendar de manera ilegal el reglamento número 5 de 2016 de la ORIL o reglamento para “Establecer las Normas que Regirán la Calidad de la Leche en Todas sus Fases de Producción, Elaboración y Venta”, a través de incorporar dos nuevas categorías de leche cruda con niveles altos de grasa. La orden también exige efectuar el descuento a los pagos por leche producida. 

Según el documento judicial, la orden 2021-33 viola la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme (LPAU) porque tales cambios se han aprobado sin celebrar vistas públicas y sin previa consulta con el sector ganadero, las plantas procesadoras y el mercado detallista. 

Del documento se desprende que el descuento tiene como objetivo crear un fondo para compensar a los ganaderos que produzcan leche, según ha sido definida por las dos nuevas categorías y cuyo principal rasgo son los niveles altos de grasa.

Las dos nuevas categorías creadas por la orden administrativa 2021-33 son la “Leche Premium” y la “Premium Plus”.

 La “leche Premium” debe tener entre 3.50 % y 3.749 % de grasa y un conteo por cada mililitro de entre 250,000 y 450,000 células somáticas, que es uno de los indicadores de la calidad de la leche. 

La leche “Premium Plus”, debe tener entre 3.75 % y 10 % de grasa y un conteo de entre 0 y 250,000 de células somáticas por cada mililitro.

 Los demandantes sostienen que esas dos categorías y sus parámetros no figuran en el reglamento 5. Además, los demandantes alegan que la orden 2021-33 establece una bonificación para los productores  de leche “Premium” de 2.5 centavos por cada litro y 3.5 centavos por cada litro de la leche “Premium Plus”. 

Según los demandantes, el reglamento 5 no exige imponer deducciones sobre el pago que reciben los ganaderos para crear el fondo y tampoco ordena crear una bonificación para premiar diversos tipos de calidad de leche cruda.

Nuevo reglamento penaliza al ganadero

Incluso, la demanda señala que la orden 2021-33 tiene el efecto de penalizar al ganadero que cumple con las disposiciones del reglamento número 5, que en el 2016 estableció los parámetros de grasa vigentes, que ascienden a 3.0 % o más y un contaje de 550,000 o menos de células somáticas por cada mililitro de leche.

“La orden 2021-33 va más allá y castiga a un ganadero que entrega leche que está dentro de los parámetros del reglamento 5, pero que no cumple con los parámetros que se impulsan en la orden 2021-33, porque a dicho ganadero se le retiene 1.7 centavos por litro de leche, pero no recibe nada a cambio, aun cuando su producción es acorde al reglamento 5”, sostiene el documento.

Los demandantes explicaron que el incumplimiento con las nuevas categorías de leche cruda priva a los ganaderos de recibir la bonificación. Agregaron que ante ese escenario el descuento obligatorio de 1.7 centavos por litro de leche cruda se convierte en una penalidad, “lo que implica un 2.1% del ingreso bruto del ganadero”.

También menciona que la orden 2021-33 no permite que un ganadero pueda solicitar su exclusión del programa y que no se le retenga el descuento de 1.7 centavos por litro de leche.

En la demanda, que fue radicada el pasado 7 de octubre, los ganaderos le solicitaron al Tribunal Apelativo que declare nula la orden 2021-33, porque no cumplió con la LPAU. También exigen que la ORIL devuelva a los ganaderos los $281,705 descontados hasta septiembre de las liquidaciones de leche y todos los descuentos efectuados en las siguientes quincenas hasta el presente.

El pasado 18 de octubre la ORIL presentó una réplica en el Tribunal Apelativo en el que sostiene que ese tribunal no tiene jurisdicción porque la orden 2021-33 no es un reglamento sino un orden de precios.

La ORIL solicitó al Tribunal de Apelaciones que desestime el recurso de revisión de los demandantes porque una orden de precios “no es revisable por medio del recurso de revisión judicial por clara disposición de ley. Por tanto, el Tribunal de Apelaciones no tiene jurisdicción sobre el recurso interpuesto por los recurrentes”.

Javier Lugo Rullán, administrador de la ORIL, no respondió a las llamadas de EyBoricua.com. Este medio deseaba solicitar al funcionario que explique los detalles relativos a las dos nuevas categorías de leche “Premium” y cuando estarán disponibles en el mercado y cuál será su precio de venta.

Cuestionan necesidad de nuevas categorías de leche

Por su parte, el ex secretario de Agricultura, Carlos Flores Ortega, sostuvo que la situación del sector ganadero es altamente preocupante porque la orden 2021-33 no tiene justificación alguna debido a que las plantas procesadoras y la mayoría de los ganaderos no han solicitado crear dos nuevas categorías de leche con altos niveles de grasa.

Flores Ortega dijo que ni las plantas procesadoras ni la mayoría de los ganaderos tampoco han requerido a la ORIL efectuar un descuento a los pagos por leche producida, para depositarlos en un fondo y premiar a los ganaderos que produzcan leche que cumpla con las dos nuevas categorías.

“Eso lo han hecho en la ORIL para satisfacer los pedidos de un grupito de ganaderos poderosos, que tienen los recursos para cumplir con la orden 2021-33 y que quieren ir, poco a poco, adquiriendo las cuotas de producción de los ganaderos más pequeños, cuyas vaquerías están estranguladas por los altos costos de producción y el precio que le pagan por la leche que producen no da para cubrir sus costos”, dijo Flores Ortega.

El ex secretario dijo que existen entre 20 y 25 vaquerías en peligro real de quiebra. Señaló que la ORIL se ha negado a revisar la tarifa de 86 centavos por cada litro de leche cruda vigente en la actualidad “para no levantar la opinión pública, mientras los costos de producción continúan creciendo y el consumo de la leche sigue bajando”.

Flores Ortega planteó que en el que la administración del gobernador Pedro Pierluisi, para no exacerbar la opinión pública en su contra, se niega a reconocer la necesidad de aumentar el precio de la leche para satisfacer las necesidades apremiantes de los ganaderos.

“Ese tipo de política de no aumentar el precio de la leche es peligrosa y puede destruir la industria, como ocurrió en Hawaii, donde tienen que importar leche y pagarla cara, más de $7 el galón. Aquí por no subir un poco el precio están causando que muchos ganaderos se vayan a la quiebra”, dijo Flores Ortega, quien favoreció durante su incumbencia en Agricultura reducir las cuotas de producción de leche para ajustarlas a los niveles de consumo, lo que fue rechazado por la ORIL.

“Han aumentado el precio de la leche para concederle un alza a la parte del precio que favorece a las plantas procesadoras, que ya habían amenazado con regresar al Tribunal Federal si no le aprobaban el aumento. Y a los ganaderos los han dejado sin aumento, mientras siguen el alza de precio en los alimentos, en los combustibles y en la energía eléctrica. Se trata de un mercado regulado, donde el  gobierno está ahorcando a los ganaderos porque no les quiere reconocer un aumento”, dijo Flores Ortega, en relación con la decisión de ORIL de no aprobar un alza en el precio de la leche para favorecer a los ganaderos.

Sustituyen aumento de leche por incentivo

El alza fue prometida por el secretario de Agricultura, Ramón González Beiró, a principios de este año y luego de que la ORIL anunciara que estaba permitiendo un precio mínimo por el cuartillo de leche de $1.64 y un precio máximo de $1.73.

El alza, que comenzó el 27 de mayo, fue justificada por González Beiró, tras la conclusión de un estudio económico realizado por la ORIL que evidenció un aumento en los costos de producción. En un comunicado de prensa emitido por González Beiró el pasado 13 de mayo, se indicó que el aumento también responde a una solicitud de las plantas elaboradoras.

“Desde el 2014 no se había realizado un estudio para evaluar la industria de la leche. Han pasado huracanes, terremotos y continuamos atravesando una pandemia, eventos que han estimulado cambios inevitables en la producción en todas partes del mundo. Fue duro darle paso a un aumento, no obstante, es necesario y justo para las elaboradoras”, señaló González Beiró.

 En aquel momento el secretario dijo que en agosto se estaría decretando un segundo aumento para los ganaderos, que pretendía compensar el alza en el costo de los alimentos. Pero el pasado mes de septiembre González Beiró anunció que el aumento fue sustituido por un incentivo a los ganaderos de cuatro centavos por cuartillo de leche producida, que se pagará cada dos quincenas. Flores Ortega dijo que los fondos para pagar el subsidio terminan en el mes de diciembre.

La ORIL anunció que comenzó un estudio exhaustivo de todos los integrantes de la industria lechera y que en 2022 se podrían celebrar vistas públicas para decretar un posible aumento al precio de la leche.

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