El ambicioso plan restaurará templos, generará miles de empleos y reforzará la presencia católica en las comunidades más vulnerables
SAN JUAN, Puerto Rico – Con más de un siglo de compromiso con la Iglesia Católica en Puerto Rico, la organización Catholic Extension Society (CES) ha dado un paso decisivo hacia la recuperación de la isla al anunciar la creación de la Oficina Católica Principal de Recuperación.
Este nuevo organismo, que trabajará en coordinación con los obispos locales, tendrá la misión de reconstruir y fortalecer la infraestructura eclesiástica en las zonas más afectadas y empobrecidas del país.
El ambicioso plan contempla una duración estimada de cinco a siete años e incluye la restauración de templos, capillas y centros comunitarios que servirán como refugio y espacio de atención espiritual y caritativa para miles de personas. Se espera que el proyecto genere cerca de 7,000 empleos, tanto directos como indirectos, en un esfuerzo que unirá a profesionales puertorriqueños en las áreas de ingeniería, finanzas y gestión de proyectos.
“Durante los últimos siete años, he mantenido al Santo Padre informado sobre los avances en Puerto Rico. Cada vez que le he compartido actualizaciones sobre la isla, él expresa su más profundo agradecimiento a los miembros de Catholic Extension Society, al clero y a los fieles de Puerto Rico, así como por las contribuciones y la solidaridad de todos ustedes que están involucrados en la reconstrucción de esta bendita isla”, expresó el cardenal Blase Cupich, presidente de la Junta Directiva de Catholic Extension.




Uno de los primeros lugares en ser intervenidos será la Capilla Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio Mariana de Humacao, parte de la Diócesis de Fajardo-Humacao. Esta capilla, que sufrió severos daños durante el huracán María, representa uno de los muchos espacios de fe que serán transformados en estructuras más seguras y duraderas.
Con casi el 45 % de la población viviendo bajo el nivel de pobreza, Puerto Rico enfrenta desafíos profundos en términos de equidad social y resiliencia comunitaria. En este contexto, la labor de Catholic Extension se perfila no solo como un esfuerzo de reconstrucción física, sino como una apuesta por revitalizar el tejido espiritual y solidario de las comunidades católicas en la isla.
Desde su fundación en 1905, Catholic Extension ha trabajado en las regiones más pobres de Estados Unidos y Puerto Rico con el objetivo de acompañar a comunidades de fe y fomentar su desarrollo humano y espiritual. Ahora, con esta nueva etapa en marcha, la organización reafirma su compromiso histórico con un Puerto Rico más fuerte, unido y esperanzado.