El dirigente de Puerto Rico reconoce fallas en el pitcheo y la ofensiva tras la derrota 8-6 ante Italia y defiende la entrega de un equipo joven que, afirma, “peleó hasta el final”

HOUSTON, Texas – Yadier Molina describió como “bien emotivo” el partido en el que Puerto Rico cayó 8-6 ante Italia en Daikin Park y admitió que el equipo quedó a contracorriente desde el inicio. “Italia vino y atacó primero”, dijo, antes de felicitar al rival. “Quiero felicitar a su cuerpo técnico… les deseo lo mejor en la próxima ronda”.
Molina señaló que el rumbo se torció temprano por el pitcheo. “Primera mitad del juego, no pudimos aguantar con nuestro pitcheo. Después pudimos reaccionar, pero fue muy tarde”, expresó sobre un partido en el que Puerto Rico logró acercarse en el marcador, pero no pudo completar la remontada.
En el camerino, según el dirigente, el impacto fue profundo, especialmente en los jugadores jóvenes. “Tenemos muchos jovencitos que… les duele la camisa. Les duele el alma”, afirmó. A la vez, defendió la entrega de su novena.
“Estoy bien orgulloso del equipo, bien orgulloso de lo que hemos hecho. Es un equipo joven. Es un equipo que representó a nuestra isla sin ningún reproche, y peleó hasta el final”, sostuvo. “Pudimos unificar un país una vez más”.
En el análisis ofensivo, Molina fue directo al señalar las oportunidades desperdiciadas. “Tuve siete u ocho entradas dejando a alguien en base”, dijo. “No estuvimos a la altura… no fuimos consistentes en nuestra ofensiva”. También apuntó a momentos clave: “Dejamos las bases llenas”, y remató: “Tenemos que ser mejores en la ofensiva, porque eso nos costó”.
Al hablar del desarrollo del encuentro, Molina reconoció que Puerto Rico logró ajustar en ciertos tramos, pero que Italia también respondió. “Nosotros pudimos ajustar… pero a la misma vez Italia estaba ajustando”, explicó. Añadió que los bateadores italianos “estaban haciendo un trabajo bien bueno hoy”.
En cuanto al plan de lanzadores, reiteró su confianza en el relevo pese a que el abridor no pudo extenderse. “Confío en todo el bullpen. Confío en todos mis pitchers”, indicó.
Sobre Seth Lugo, dijo que es “un as” y lamentó que no pudiera completar el primer episodio como se esperaba. Molina defendió la secuencia de sus relevistas y sostuvo que Italia aprovechó los momentos en que Puerto Rico falló en la zona de strike. “Hicieron lo que tenían que hacer cuando nosotros cometimos un error en la zona”, dijo, al mencionar que el daño se concentró en episodios específicos.
Uno de los momentos comentados de la noche fue un intercambio de Martín Maldonado con el umpire. Molina explicó que intervino por una mala interpretación. “Malinterpreté algo que no era verdad.
Por eso fui donde él”, dijo. “Lo aclaramos… y no trascendió”. También elogió al receptor, a quien identificó como el capitán del equipo. “Martín era el capitán… es un ganador… lo da todo cada vez”, señaló, y agregó que Maldonado “pudo manejar ese cuerpo de lanzadores”. “Le deseamos lo mejor”, concluyó.
Molina envió un mensaje a la afición puertorriqueña que se hizo sentir en Houston.
“Apreciamos a los fanáticos puertorriqueños. Siempre nos han apoyado”, dijo, al recordar el ambiente cuando jugaron en la isla y al destacar la presencia boricua en la ciudad. “Hay muchos puertorriqueños en esta ciudad”, expresó, al mencionar las banderas en las gradas. “Hubiésemos querido ganar este juego… no solo por nosotros, también por ellos”.
Cuando se le preguntó por las ausencias y la posibilidad de un equipo con todas sus figuras, Molina evitó ese terreno. “No quisiera pensar así”, dijo. Explicó que no sería justo para quienes estuvieron disponibles.
“No quisiera faltarle el respeto a los jovencitos que vinieron aquí y jugaron por la camisa… lo dieron todo. Dieron 100 percent”, afirmó. “¿Qué pudo haber pasado? Nadie lo sabe”.
Del lado del rival, Molina describió a Italia como un equipo completo. “Es un equipo bien balanceado… están invictos, 5-0”, dijo, y resaltó la velocidad, la juventud y el manejo del pitcheo.
“Es algo que manejan súper bien”, añadió, insistiendo en el mérito del cuerpo técnico italiano y deseándoles éxito en lo que resta del torneo.
Más allá de la eliminación, Molina afirmó que la competencia sirvió para presentar a una nueva generación. “Vimos muchos jugadores jóvenes que mucha gente no conocía”, dijo, y señaló que su desempeño “abrió los ojos” de los fanáticos.
Para él, el camino es construir con esa base. “El futuro… es mantenerlos como fundación”, expresó. Sobre el próximo ciclo, comentó: “No sé cuándo será el próximo torneo, quizás tres o cuatro años”, pero anticipó que volverán con énfasis en el desarrollo.
“Sabemos que tenemos buenos brazos… vamos a seguir mejorándolos, tratando de ayudarlos”, afirmó.





