El boricua asegura que tomó el duro combate «por legado», mientras el estadounidense aseguró que hay “niveles” entre ambos antes de la unificación del 27 de junio en el Barclays Center
Xander Zayas y Jaron “Boots” Ennis elevaron este martes la temperatura de su combate de unificación en las 154 libras durante la conferencia de prensa de lanzamiento en el Barclays Center de Brooklyn, donde ambos intercambiaron retos, cuestionaron las herramientas del otro y terminaron en un careo que requirió intervención para separarlos. La pelea será el 27 de junio en esa misma sede y será transmitida por DAZN.
El puertorriqueño, campeón unificado en la división, dejó claro que no aceptó el combate para tomar una ruta cómoda. “Siempre ha sido sobre legado”, dijo Zayas al explicar su decisión de enfrentar a Ennis. También afirmó: “Quería pelear con el mejor. Quiero demostrar que soy el mejor cada vez que subo al ring”.
Zayas insistió en que este reto encaja con la dirección que quiere para su carrera y rechazó la idea de que Ennis llegue con ventaja insalvable. Durante la conferencia sostuvo que en las 154 libras el escenario cambia y defendió su físico y atletismo frente al estadounidense. “Soy tan alto como él, tan rápido como él y tan fuerte como él”, afirmó.
Ennis, por su parte, agradeció que Zayas y su equipo aceptaran la pelea, pero enseguida endureció el tono. Dijo que el boricua eligió un combate demasiado grande para él y aseguró que la diferencia se verá arriba del ring. “Creo que mordió más de lo que puede masticar”, sostuvo. Luego remató con el mensaje que repitió varias veces durante la actividad: “Hay niveles”.
El estadounidense también puso en duda la lectura que hace Zayas del combate y pronosticó un desenlace antes del límite. “Va a ser un nocaut”, afirmó cuando se le preguntó cómo veía el final de la pelea. Además, dijo que le quitará los cinturones al puertorriqueño y que se los llevará a Filadelfia.
Parte del momento más tenso llegó cuando ambos discutieron sobre las condiciones económicas del combate y sobre quién cedió más para que la pelea se concretara. Zayas respondió que él es el campeón, que tiene dos cinturones y que no necesitaba esta pelea para seguir activo. Ennis replicó que, si el boricua creyera tanto en sí mismo, habría aceptado otra fórmula de reparto económico.
El intercambio también se movió al terreno boxístico. Zayas le advirtió a Ennis que en 154 libras “es diferente” y le dijo que no ha enfrentado a un peleador atlético como él. Ennis contestó que puede hacer “lo que quiera” en el ring y que su rival no está listo para lo que viene.
La actividad cerró con ambos frente a frente en el escenario. El careo se extendió en tensión, sin que ninguno rompiera la mirada, hasta que se produjo un empujón y tuvieron que intervenir para separarlos.





