El boricua conquistó el título superwélter de la OMB con una actuación madura y estratégica ante Jorge García Pérez
SAN JUAN, Puerto Rico – Xander Zayas ya es campeón mundial. El sábado por la noche, en el Theater del Madison Square Garden —su “segunda casa”, como él mismo la llama—, el joven puertorriqueño de 22 años venció por decisión unánime a Jorge García Pérez para quedarse con el cinturón vacante de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en las 154 libras. Con tarjetas de 116-112, 118-110 y 119-109, Zayas no dejó dudas y alcanzó el momento que tanto soñó desde niño.
“Esto significa el mundo para mí”, dijo Zayas en medio de la celebración. “Mi mamá es mi heroína. Ella hizo todo posible. Nos mudamos de Puerto Rico para perseguir este sueño, y hoy, a los 22, lo logramos. Todo esto es por ella”.
Zayas mostró un boxeo disciplinado y cerebral durante los 12 asaltos. Desde el inicio mantuvo la pelea bajo control con su jab, frustrando a García y evitando caer en el juego del intercambio. “Sabíamos que venía a pelear, que iba a ser un rival duro. Por eso teníamos que mantener la distancia y ganar round por round, sin desesperarnos”, explicó. “No quise tirar todo en el séptimo round, porque sabía que aún quedaban muchos más. Había que ser inteligente”.
Con esta victoria, Zayas se convierte en el campeón mundial más joven del boxeo profesional actual, con un récord invicto de 22-0 y 13 nocauts. Pero lejos de conformarse, ya piensa en lo que sigue. Entre sus próximos objetivos está unificar los títulos de la división y enfrentar a figuras como Sebastian Fundora y Bakhram Murtazaliev. “Ellos saben dónde contactarnos”, dijo con seguridad. “Ahora soy campeón, y tengo lo que ellos quieren. Ya no hay excusas”.
Zayas también expresó su deseo de realizar su primera defensa titular en Puerto Rico, donde no ha peleado como profesional. Y aunque la noche del sábado lo consolidó en la élite, su enfoque sigue siendo el mismo: trabajar, ajustar y seguir creciendo. “Esto es lo que representa el boxeo: golpear y no ser golpeado. Frustramos a García, lo hicimos fallar, y cuando un rival empieza a fallar grande, sabes que tienes la pelea”.
En un ambiente cargado de emoción, con una afición ruidosa apoyándolo en cada golpe, Zayas se mantuvo firme. “Escuché al público, claro que sí, pero estaba enfocado. Sabía que tenía que ser perfecto por 12 asaltos”, recordó.
Ahora, con el cinturón en sus manos y la confianza intacta, el mensaje es claro: Xander Zayas llegó a la cima, pero apenas está comenzando su reinado.




