Ribera del Duero y Rueda se perfilan como acompañantes de platos tradicionales durante la festividad
SAN JUAN, Puerto Rico — Con el inicio de la temporada festiva, las familias puertorriqueñas afinan los preparativos para la cena de Acción de Gracias, donde conviven recetas locales como el pernil, el arroz con gandules y las ensaladas tradicionales. En este contexto, los vinos de las Denominaciones de Origen Ribera del Duero y Rueda han comenzado a ocupar un espacio en la mesa al acompañar y resaltar los sabores característicos de cada plato.
“Los vinos de Denominación de Origen Ribera del Duero y Rueda realzan los sabores de la comida y son el complemento ideal para crear recuerdos memorables alrededor de la mesa. Este año, invitamos a las familias puertorriqueñas a descubrir cómo un buen vino puede transformar la experiencia de Acción de Gracias en algo verdaderamente especial”, comentó Ámber Rivera, sumiller y embajadora de ambas denominaciones en Puerto Rico.




En el caso de Ribera del Duero, sus tintos se destacan por la estructura y profundidad que aportan a carnes al horno y platos como el pernil. Abadía de San Quirce Crianza ofrece notas de fruta roja madura que armonizan con los sabores tradicionales. Para quienes prefieren vinos de mayor presencia, Martín Berdugo Reserva presenta un perfil más profundo, con frutos negros y especias dulces, que puede acompañar carnes o incluso postres como flan o tembleque.
Los vinos blancos de Rueda también encuentran su espacio en la cena. Montebaco Verdejo, con notas cítricas y aromáticas, se presta para acompañar ensaladas y aperitivos. Valdecuevas Fermentado en Barrica, por su parte, aporta un carácter más redondo que combina bien con pavo, vegetales al horno, purés y postres locales como flan de coco.
Ambas denominaciones continúan sumando presencia en el paladar puertorriqueño, en especial durante celebraciones donde la mesa se convierte en punto de encuentro familiar y culinario.




