El establecimiento presentó una propuesta que reúne ceremonia, planificación, coctelería, gastronomía y entretenimiento para celebraciones íntimas
SAN JUAN, Puerto Rico
Lo que comenzó como una degustación para periodistas y creadores de contenido terminó en una boda real. Los invitados llegaron a Furtivo Speakeasy para conocer una nueva oferta de cócteles y tapas, sin saber que también presenciarían el casamiento de Matías Iglesias, de Uruguay, y Joely Gutiérrez, de Puerto Rico.
La ceremonia sirvió para presentar The Cocktail Wedding, una nueva línea de negocios con la que el establecimiento de la calle Loíza busca atraer a parejas interesadas en bodas íntimas y celebraciones alejadas del formato tradicional.






Después del enlace, el mago e ilusionista Krystian Yaned ofreció un espectáculo como muestra de las alternativas de entretenimiento que pueden incorporarse a cada actividad.
La propuesta procura reunir en un mismo lugar los servicios necesarios para organizar la ceremonia y reducir la carga que suele recaer sobre las parejas durante la planificación, explicó Wilfredo Torres, propietario de Furtivo.
“Parte de nuestra propuesta de valor está en incluir distintos colaboradores que les hagan la vida mucho más sencilla”, indicó.
Furtivo facilita el acceso a celebrantes, floristas, coordinadores, decoradores y diseñadores, entre ellos Leonardo 5th Avenue. Las parejas pueden escoger entre alternativas previamente preparadas o personalizar la celebración con proveedores que conocen el espacio.
“Tenemos desde celebrantes hasta aspectos de decoración que ya están preorganizados. Pueden elegir lo que tenemos o personalizarlo aún más con personas que conocen nuestro espacio y saben cómo podemos adaptarlo”, señaló Torres.
Más allá de la ceremonia
The Cocktail Wedding no se limita al intercambio de votos. El local también estará disponible para cenas de ensayo, encuentros antes o después del casamiento y recepciones en formato cóctel.
Además, su modalidad de cena privada permite preparar experiencias gastronómicas para grupos de hasta 15 personas.
Torres indicó que el salón puede acomodar hasta 45 invitados y recibir hasta 65 personas en actividades informales tipo cóctel. El comunicado señala que las ceremonias íntimas pueden organizarse para grupos de hasta 35 personas, dependiendo del montaje.
El concepto también busca complementar la oferta de los hoteles y salones de actividades cercanos. Una pareja podría celebrar allí su boda principal y trasladar a Furtivo la cena de ensayo, el encuentro previo o una recepción posterior.
Para quienes desean una ceremonia pequeña, el establecimiento ofrece un espacio preparado que requiere menos intervención decorativa que un salón de mayor tamaño.
“Queremos que la persona que se va a casar tenga la oportunidad de disfrutar de una mayor cercanía con sus invitados en una experiencia única y memorable”, expresó el propietario.
Según el informe de bodas de 2026 de Zola, citado en el comunicado, 44 % de las parejas encuestadas modificó sus planes para evitar aumentos de costos. El estudio también apunta a una mayor intención al decidir dónde concentrar el presupuesto y cuáles elementos priorizar.
La barra como protagonista
La coctelería ocupa un lugar central en la experiencia. Entre las opciones figuran Martini Bar, Spritz & Bubbles y bebidas creadas a partir de los gustos o la historia de cada pareja.
“Un martini preparado al gusto de la pareja o un cóctel inspirado en un viaje, un sabor o una historia compartida puede darle un significado especial al brindis. Queremos que lo que se sirve también tenga algo que contar, como hacemos siempre en Furtivo”, explicó Torres.
La carta puede incluir cócteles con alcohol, sin alcohol y bajos en azúcar. El establecimiento también trabaja bebidas elaboradas con té y botánicos para responder a consumidores que buscan alternativas distintas.
Durante la presentación, el Martini Bar, auspiciado por Grey Goose, sirvió Dirty Martini, Guava Martini y Lychee Martini.
La degustación gastronómica incluyó raviolis hechos en casa, ceviche de pulpo y calamar, satay de pollo y arroz frito con setas, pollo y carne de res.
En lugar de una cena formal, Furtivo propone un servicio continuo de tapas y platos pasados que permita a los invitados moverse, conversar y participar de los distintos momentos de la celebración.
Un bar con un personaje propio
Furtivo está inspirado en los bares clandestinos que operaron durante la Prohibición en Estados Unidos y en la estética de la década de 1920.
La historia del establecimiento gira alrededor de Sebastián, un personaje ficticio presentado como un empresario dedicado al comercio internacional. Según la narrativa del local, regresaba de sus viajes con productos, recetas y cócteles descubiertos en distintas partes del mundo.
Sus recorridos imaginarios sirven de punto de partida para una carta internacional de tapas y bebidas adaptadas al público puertorriqueño.
El establecimiento fue reconocido por The Pinnacle Guide por su oferta de coctelería. De acuerdo con el comunicado, es el único negocio de Puerto Rico y el Caribe que ha recibido esa distinción.
Torres entiende que la nueva propuesta responde a cambios en la vida nocturna y en los hábitos del consumidor. Señaló que el público busca espacios con ofertas más cuidadas, bebidas sin alcohol y experiencias que trasciendan la visita a una barra tradicional.
“La calle Loíza se ha transformado. Cada día tenemos lugares más exclusivos que, en vez de ofrecer una barra tradicional, buscan convertirse en espacios de experiencia”, sostuvo.
Las parejas pueden solicitar una fecha y consultar la disponibilidad en furtivobar.com/cocktail-wedding. A partir de esa solicitud, el equipo coordina los componentes de la celebración y la participación de los proveedores.




