La justicia salarial en la AAA es clave para conservar experiencia, conocimiento técnico y servicios esenciales en Puerto Rico
SAN JUAN, Puerto Rico
Por José E. Cajigas Romero
En Puerto Rico hablamos constantemente de retener talento, fortalecer los servicios esenciales y construir un país donde nuestros trabajadores puedan desarrollarse sin tener que marcharse. Pero ese discurso pierde fuerza cuando quienes sostienen servicios indispensables tienen que luchar durante años para que se les reconozca justamente su trabajo.
La lucha de la UIA no es política ni ideológica. Se trata de trabajo digno, compensación justa y respeto hacia quienes todos los días sirven al pueblo de Puerto Rico.

Durante más de una década, nuestros trabajadores han esperado una revisión salarial que responda a la realidad económica del país, a las responsabilidades de sus puestos y al nivel de especialización que requieren muchas de sus funciones. Mientras tanto, ha aumentado el costo de la electricidad, los alimentos, la vivienda, el transporte y otros gastos esenciales.
No podemos exigir eficiencia en los servicios públicos mientras permitimos que trabajadores experimentados consideren abandonar sus puestos porque encuentran mejores oportunidades fuera de la corporación pública o fuera de Puerto Rico. Cada trabajador que se va representa experiencia y conocimiento institucional que también pierde el país.
En la AAA hay empleados que atienden emergencias, reparan averías, trabajan bajo condiciones difíciles y responden durante crisis de abasto para mantener funcionando un servicio esencial. Por eso, la discusión salarial no puede reducirse únicamente a una partida presupuestaria.
También es legítimo cuestionar las prioridades cuando se destinan millones de dólares a contratos externos mientras quienes poseen experiencia dentro de la Autoridad continúan reclamando mejores condiciones y recursos para realizar su trabajo.
La UIA seguirá disponible para el diálogo responsable. Pero dialogar también significa escuchar, evaluar alternativas y reconocer que detrás de cada cifra hay una familia.
Defender salarios justos no es defender privilegios. Es defender una política pública que valore el trabajo, retenga talento y fortalezca los servicios esenciales.
Puerto Rico necesita trabajadores comprometidos. Y esos trabajadores también necesitan un Puerto Rico que los valore.
Un salario justo no es un gasto: es una inversión en el talento, la estabilidad y el futuro de Puerto Rico.
Sobre el autor
José E. Cajigas Romero es presidente de la Unión Independiente Auténtica de Empleados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (UIA-AAA), desde donde representa los intereses de los trabajadores en asuntos relacionados con justicia salarial, condiciones laborales, clasificación y retribución y fortalecimiento operacional de la corporación. Ha participado activamente en procesos de diálogo y negociación con la administración de la AAA, destacando la importancia de reconocer la experiencia y el conocimiento técnico de sus empleados. Cursó estudios en Biología en la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Ingresó a la AAA en diciembre de 2019, donde se desempeña como operador de plantas, y desde su entrada a la corporación ha sido miembro activo de la UIA.




