Iniciativas en todo el país buscan fortalecer la confianza comunitaria mediante encuentros sencillos y cercanos
SAN JUAN, Puerto Rico – Durante esta semana, los puertorriqueños fueron testigos de un gesto tan cotidiano como poderoso: compartir un café con un policía. La actividad, celebrada en al menos ocho regiones de la isla, se llevó a cabo bajo el lema “Un Café Para un Policía”, con el objetivo de acercar a los agentes del orden a la ciudadanía, fuera del contexto tradicional de su labor.
El evento se realizó en cafeterías, panaderías, plazas y comercios locales que se convirtieron por unas horas en espacios de diálogo, agradecimiento y escucha. Desde la zona metropolitana hasta la montaña, desde la costa este hasta el oeste, cada taza sirvió como símbolo de respeto y colaboración mutua.


















Un mismo mensaje en diferentes pueblos
En Fajardo, la Bodega de Don Vale fue sede del encuentro, liderado por el comandante Carlos Nazario Lebrón, con la participación de locutores de WMDD 1480 AM. Allí se destacó la importancia de los medios en la difusión de mensajes positivos sobre la labor policial.
En Guayama, agentes compartieron con la ciudadanía en el local Paletados, en Bella Nova Plaza, con la presencia del teniente coronel Samuel Luciano y su equipo de Relaciones con la Comunidad. Además, en días previos, también visitaron McDonald’s en Céntrico Mall y La Vida Café en la calle Calimano.
En Ponce, el coronel Roberto Rivera Miranda encabezó visitas a cafeterías y panaderías como El Flamboyán en Yauco y Wasanga Bakery & Deli en Ponce, donde participaron estudiantes de NUC University.
La zona de Humacao celebró la actividad en Panadería La Miga, en un evento encabezado por la comandante Sharon Ruiz, junto a líderes comunitarios que recalcaron la importancia de la escucha activa como herramienta de prevención.
En Añasco, el teniente Jasón Reyes Rivera compartió en el Restaurante Latte y la Panadería Snuff con miembros de los Consejos Comunitarios de Seguridad.
Más allá de la taza
La Universidad Interamericana de Aguadilla se sumó a través de sus estudiantes de Justicia Criminal, quienes organizaron una edición especial de la actividad en colaboración con la Liga Atlética Policiaca. El teniente coronel Ángel Viera Mendoza ofreció orientación sobre el proceso de reclutamiento, promoviendo la integración de nuevos talentos al cuerpo.
Por otro lado, en Arecibo, el superintendente de la Policía, Joseph González, se unió al teniente coronel Jaime J. Mont Bruton en La Horgaza Bakery en Hatillo, donde conversaron con miembros del Consejo Vecinal del barrio Bayaney.
Construyendo confianza desde lo cotidiano
“Un Café Para un Policía” no solo brindó la oportunidad de conocer la parte humana del agente del orden, sino que permitió a la ciudadanía expresar inquietudes, conocer proyectos y fortalecer una relación que muchas veces se da por sentada. En cada espacio, el mensaje fue claro: la seguridad es un esfuerzo compartido.
Así, en cada rincón del país, una taza de café se transformó en un acto de acercamiento, respeto y construcción de comunidad. Porque más allá de los reglamentos y los informes, hay un punto de encuentro que nos une a todos: la voluntad de convivir en paz.




