El salsero consagrado reunió a grandes figuras de la música tropical en un concierto inolvidable repleto de emociones, recuerdos y más de 30 éxitos
SAN JUAN, Puerto Rico — La voz inconfundible de Tito Nieves retumbó en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot la noche del sábado 18 de mayo, en una velada memorable que celebró sus cinco décadas de trayectoria musical. Con el espectáculo titulado “La Historia 50 años”, el legendario “Pavarotti de la Salsa” ofreció un recorrido sonoro que tocó fibras, rindió homenajes y reafirmó su lugar en la historia de la música latina.
A las 9:00 p.m., las luces bajaron y la pantalla marcó un viaje en el tiempo que culminó con imágenes de los inicios del artista en Nueva York. Con “Señora Ley” como apertura, Tito Nieves se lanzó a interpretar más de 30 temas durante más de tres horas ininterrumpidas, acompañado por una orquesta de 12 músicos y tres coristas, además de 10 artistas invitados. La producción estuvo a cargo de Alexandra LLC y Loud & Live.
El repertorio incluyó temas que no cantaba desde hace más de 30 años, como “Pregonero”, “Piragüero” y “Panadero”, interpretados junto a Ramón Rodríguez y Norberto Vélez. Tras ese inicio cargado de nostalgia, Nieves se dirigió al público con una promesa conmovedora: “Es la primera y última vez que me presento como solista en el Choliseo, porque esto lo voy a conservar en mi corazón, y es un sold out”.
Entre anécdotas, chistes y sentidas palabras, el salsero continuó su espectáculo con clásicos como “Quiero perderme contigo” y “El amor más bonito”. En un momento particularmente emotivo, recordó cómo José José le dio su bendición para grabar “Perdido en la oscuridad”, tema que marcó una etapa difícil en su vida.







La lista de invitados de lujo incluyó a Gilberto Santa Rosa y Gerardo Rivas, quienes se unieron en “Soy” y “Familia”. También subieron al escenario Rey Ruiz, Carlitos García, José Alberto “El Canario”, Tony Vega, Christian Alicea y la peruana Daniela Darcourt, a quien Nieves presentó como una hija.
Uno de los momentos más conmovedores de la noche fue “Fabricando Fantasías”, interpretado junto al Coro de Niños y acompañado por un holograma de su hijo Ommy, fallecido en 2004. El cielo digital proyectado en pantalla selló uno de los actos más emotivos del evento.
El artista no dejó de destacar el carácter panlatino del público presente, invitando a todos a marcar la clave antes de “No me vuelvo a enamorar”, y resaltando cómo la salsa une a los latinos sin importar la nación. Además, rindió homenaje a su madre con “Gracias Madrecita”, mientras su imagen llenaba las pantallas del recinto.
La velada también incluyó un momento más íntimo, cuando junto a su esposa Jannette recrearon el estudio de su pódcast Conversa con Tito, desde el cual presentaron mensajes de felicitación de grandes figuras como Rubén Blades, Oscar D’León, Marco Antonio Solís y Víctor Manuelle.
Canciones como “Manías”, “Desde que te tengo a ti”, “Te amo”, “De mí enamórate”, “Un amor así” y “Sonámbulo” continuaron encendiendo los ánimos del público, antes de cerrar la noche con el icónico “I like it like that”, con el Coliseo entero de pie.
Con cinco cambios de vestuario, una puesta en escena impecable y una entrega vocal que desafía el paso del tiempo, Tito Nieves dejó claro por qué su voz y legado siguen vivos. La celebración de sus 50 años fue más que un concierto; fue una declaración de amor a la salsa, a sus raíces y a un público que lo ha acompañado por medio siglo.





