Con ventas en alza y una receta inalterada desde 1978, la cadena apuesta a la frescura diaria, modernización de sus tiendas y expansión en Florida sin ceder en su identidad local
SAN JUAN, Puerto Rico – A punto de cumplir 50 años en 2028, Taco Maker atraviesa uno de los momentos de mayor solidez en su historia. La cadena cerró 2025 con un crecimiento de 12.3% en ventas y acumula varios años consecutivos con aumentos anuales entre 8% y 13%, a pesar de los retos operacionales que afectan al sector de alimentos en Puerto Rico.
Hoy cuenta con 83 restaurantes en la isla y dos en Florida, y proyecta abrir entre cuatro a seis unidades nuevas en el año en curso.
“Estamos creciendo porque hemos sido consistentes. Apostamos a la calidad, innovamos sin romper lo que la gente ama y escuchamos al consumidor”, dijo Carlos Budet, presidente de Fransglobal, empresa matriz de Taco Maker, en entrevista con EyBoricua.
La empresa acaba de iniciar un plan de remodelación a nivel isla con una inversión estimada de entre $40,000 y $50,000 por tienda. En total, la iniciativa representa un desembolso de entre $3.5 y $4 millones y tiene como meta actualizar la imagen de todos los restaurantes —empezando por los más antiguos— sin alterar su operación diaria.
“Hemos hecho remodelaciones de noche, sin cerrar tiendas, y los resultados ya se sienten. El restaurante de Isabela, que fue el primero remodelado, está por encima en ventas respecto a otros de la cadena”, afirmó.
Cocina de restaurante, rapidez de mostrador
Aunque Taco Maker compite dentro del segmento de comida rápida, su modelo operativo rompe con el esquema tradicional.
“Aquí todo es fresco, todo es real. La carne molida se hace todos los días en el restaurante, el pollo se cocina fresco, las habichuelas se ablandan allí mismo, los chips se fríen al momento. No vendemos productos enlatados ni prehechos”, explicó Budet.
El resultado es una operación que se comporta como un restaurante tradicional en cocina, pero con la agilidad de un concepto de servicio rápido. Esa fórmula ha sido central en el posicionamiento de la marca, particularmente en un mercado donde la competencia se ha diversificado con propuestas tex-mex, mexicanas tradicionales y fusiones que se alejan del gusto local.
“Taco Maker no es tex-mex ni cocina mexicana auténtica. Es nuestra receta, y es la que ha gustado en Puerto Rico por casi 50 años”, subrayó. “No podemos cambiarla. Lo hemos aprendido: cuando tocamos el núcleo del menú, somos fuertemente criticados”.
Platos como el Fiesta Dinner —pedido incluso por su número de menú, “dame el ocho”—, los burritos de pollo, las quesadillas grandes, los tacos de carnitas y los nachos con queso y guacamole siguen siendo los favoritos del consumidor.
“Nos pidieron que aumentáramos la porción de guacamole y lo hicimos. Uno escucha. La gente quiere dipiar, no que le mandes una muestra”, dijo entre risas.
Aun así, la empresa no ha dejado de innovar. En enero lanzó el “Superbox”, un combo familiar diseñado para eventos como el Super Bowl o reuniones grandes, disponible para ordenar en tiendas o a través de su plataforma digital.
Como parte de ese esfuerzo de modernización, Taco Maker actualizó también su identidad visual, con un rediseño del logo que mantiene los elementos más reconocidos de la marca —como el icónico sol y los colores cálidos—, pero aplicados de forma más limpia, contemporánea y funcional. La tipografía fue afinada y simplificada para reflejar una imagen más ágil sin perder familiaridad.
“Queremos que el restaurante se sienta fresco y moderno, pero que cuando entres, sigas sabiendo que estás en Taco Maker”, explicó Budet.

En paralelo, la marca ha implementado kioscos de autoservicio en varias tiendas, así como herramientas de pedidos web y apps de entrega.
“La gente se asusta con los kioscos, piensan que se eliminan empleados. Pero no es así. Hay clientes que prefieren el trato humano. Lo que hacemos es ganar agilidad y servir más rápido. Más velocidad significa mejor experiencia, y eso genera más tráfico. Y más tráfico es más profit para nosotros y para el franquiciado”, explicó.
Florida como próximo eje de expansión
Fuera de Puerto Rico, Taco Maker ya opera dos tiendas en el área de Orlando, y la empresa evalúa nuevas aperturas en zonas con alta concentración de puertorriqueños, como Narcoossee y Orange Blossom Trail. Aunque los costos logísticos son más bajos en Florida —“allá no tenemos que montar nada en barco”, dijo Budet—, el entorno competitivo es más exigente.
“Es un mercado fuerte, pero hay base. El boricua que vive allá conoce la marca, y si la conoce, quiere exactamente lo mismo. No quiere una versión adaptada. No podemos fallar en la ejecución, ni cambiar el sabor. Es una línea que no se cruza”.
Con una estructura híbrida de tiendas propias y franquicias, Taco Maker proyecta continuar su expansión en ambos mercados con control operativo directo, garantía de calidad y manteniendo el centro de su operación en Puerto Rico.
“Taco Maker ha sido una marca querida porque no se traiciona. Renovamos la imagen, invertimos en tecnología, remodelamos tiendas, pero el producto que servimos sigue siendo el mismo. Y esa es nuestra mayor fortaleza”.




