La tasa general de la ciudad se mantuvo estable entre 2015 y 2024, pero el informe de Salud identifica aumentos entre la población latina
Nueva York
La tasa de suicidios en Nueva York se mantuvo estable entre 2015 y 2024, con 535 muertes ese último año, pero entre los latinos residentes en barrios de pobreza media registró un aumento anual promedio del 3.7%, y del 7.3% en vecindarios con altos niveles de pobreza, según los datos dados a conocer este martes por el Departamento de Salud de la ciudad.
El suicidio continúa siendo una de las principales causas de muerte prematura en Nueva York, pasando del décimo puesto en 2000 al quinto en 2023, señaló el informe de la agencia sanitaria con motivo del Mes de la Prevención del Suicidio.
Los datos de Salud indican que en 2024 la tasa fue de 5.9 por cada 100,000 habitantes, con 535 muertes, menos de la mitad de la tasa nacional, de 13.7. El número de muertes también disminuyó frente a 2022, cuando se registraron 601. Los datos de 2024 son provisionales.
Entre los latinos en general, de 2015 a 2024 se registró un aumento anual promedio del 5% en la tasa de suicidios.
Durante la última década, el número de suicidios entre jóvenes de 5 a 17 años promedió trece al año. Entre 2015 y 2024, el número de jóvenes latinos fallecidos por suicidio (41) fue el más alto de todos los grupos raciales y étnicos, seguido por el de jóvenes negros (35) y blancos (29).
Según los datos del Sistema Nacional de Notificación de Muertes Violentas en la ciudad, entre 2015 y 2024, el 62% de las personas fallecidas por suicidio tenía una afección de salud mental documentada, como depresión, y el 33% recibía tratamiento de salud mental o por consumo de sustancias en el momento de su muerte.
El informe del Departamento de Salud señala que la tasa entre los hombres aumentó un 2.7% anual entre 2015 y 2022, mientras que entre las mujeres disminuyó un 4.7% anual entre 2015 y 2020.
Entre 2015 y 2024, los hombres fallecidos por suicidio tenían menos probabilidades que las mujeres de presentar trastornos de salud mental documentados: un 57% frente a un 74%. También tenían menos antecedentes de tratamiento de salud mental o por consumo de sustancias: un 35% frente a un 51%.
En ese periodo, una de cada cinco personas fallecidas tenía un intento de suicidio previo documentado.
El Departamento de Salud destacó que estas tendencias ponen de relieve la necesidad de implementar medidas de prevención integrales y adaptadas a la población que fortalezcan los vínculos familiares y comunitarios, reduzcan el estigma y los prejuicios asociados a la búsqueda de ayuda y garanticen el acceso a servicios de salud mental asequibles para los jóvenes neoyorquinos en su transición a la vida adulta.
Indicó además que su iniciativa HealthyNYC tiene como objetivo reducir las muertes por suicidio en la ciudad en un 10% para 2030.




