Las lluvias extremas y el aumento del caudal del río Kelani obligan a evacuaciones urgentes mientras continúan los rescates y crece la ayuda internacional
Por Aanya Wipulasena
Colombo (EFE) – Entre carreteras anegadas, rescates en helicóptero y comunidades enteras aisladas, los habitantes de Sri Lanka viven horas de incertidumbre ante unas inundaciones que las autoridades califican de «sin precedentes» y que han dejado por el momento al menos 69 muertos y más de 200,000 afectados en todo el país, según el último balance oficial.
Los residentes, atrapados por las lluvias extremas asociadas al ciclón Ditwah, que han descargado más de 200 milímetros de agua en varias zonas de la isla, se enfrentan a escenas inéditas para muchos de ellos.
Paboda Sandeepani, de 25 años, trabajadora de una fábrica en la Zona de Libre Comercio de Biyagama, en la costa oeste de Sri Lanka, regresaba de unos días de descanso en su localidad natal de Matara cuando las aguas anegaron los accesos a su alojamiento.
Varada en las afueras del recinto industrial, intentó pedir ayuda a los conductores que pasaban. «Estoy muy asustada. Nunca había visto algo así», dijo a EFE mientras avanzaba entre el agua que le llegaba a las rodillas.
«Esto no se parece a nada que hayamos visto antes. El agua de la inundación subió rápidamente en la zona y ni siquiera tuvimos tiempo de prepararnos para la evacuación», explicó a EFE, al tiempo que intentaba salvar algunas pertenencias antes de que el nivel siguiera aumentando.
El subdirector de medios del Centro de Gestión de Desastres, Janake Hadunpathiraja, instó a los residentes de las zonas bajas del río Kelani, que desemboca en la capital del país, a evacuar «de forma segura y rápida», pues su caudal podría alcanzar niveles peligrosos en las próximas horas. «Es una situación de alto riesgo», afirmó.
La fuerza aérea desplegó dos helicópteros para rescatar a los pasajeros de un autobús arrastrado por la crecida en la carretera entre Anuradhapura y Puttalam, según indicó a los medios el mariscal del aire Vasu Bandu Edirisinghe.
Las escuelas y oficinas públicas permanecen cerradas este viernes, mientras numerosas carreteras siguen bloqueadas por las inundaciones, la caída de árboles y varios desprendimientos, y el tráfico ferroviario continúa suspendido por el mal tiempo.
El primer ministro de la India, Narendra Modi, anunció en un mensaje en X el envío de asistencia de emergencia bajo la operación Sagar Bandhu, garantizando que ese país está preparado para ofrecer más ayuda «a medida que evolucione la situación».
La Autoridad de Desarrollo del Turismo de Sri Lanka aseguró en un comunicado que el país «permanece seguro y abierto al turismo» y que los principales destinos continúan operando con medidas de seguridad reforzadas.
Según el Departamento de Meteorología, la tormenta ciclónica Ditwah se desplaza hacia el noroeste y continuará provocando fuertes lluvias y vientos de entre 60 y 70 kilómetros/hora, con ráfagas que pueden alcanzar los 90 km/h en varias provincias, por lo que pidió a la población extremar la precaución.




