El restaurante del Royal Sonesta San Juan compite como Mejor Restaurante de Hotel de Puerto Rico y Mejor Restaurante de Alta Cocina en Hotel del Caribe, mientras afianza una propuesta basada en cocina italiana, productos locales y una fuerte apuesta por la hospitalidad
SAN JUAN, Puerto Rico
Sottovento Ristorante, ubicado en el Royal Sonesta San Juan, en Isla Verde, logró dos nominaciones a los World Culinary Awards 2026 mientras consolida una propuesta que combina cocina italiana, ingredientes de Puerto Rico y una experiencia en la que el servicio ocupa un lugar central.
El restaurante figura oficialmente entre los nominados a Mejor Restaurante de Hotel de Puerto Rico 2026, categoría en la que compite junto a COA Restaurant, Morton’s The Steakhouse, Palio y Prime 787. También está nominado a Mejor Restaurante de Alta Cocina en Hotel del Caribe 2026, una categoría regional en la que aparecen nueve establecimientos.
Para Alfonso Fontanes, socio de Sottovento, las nominaciones representan un reconocimiento inesperado para un proyecto que llevaba alrededor de año y medio de operaciones al momento de la entrevista.
“Nos tomó por sorpresa”, relató Fontanes al recordar cómo conocieron la nominación. “Significa muchísimo para nosotros, porque ver que el gran esfuerzo que se hizo está rindiendo frutos”.
Los World Culinary Awards celebran y reconocen anualmente la excelencia en la industria culinaria. La iniciativa es el evento hermano de los World Travel Awards, creados en 1994 para reconocer la excelencia en los sectores de viajes y turismo.
La historia de Sottovento comenzó con la intención de identificar un espacio dentro de la oferta gastronómica de Puerto Rico. Fontanes explicó que él y su socio, Carlos, buscaban desarrollar un concepto italiano que combinara producto de calidad con un nivel de servicio y hospitalidad que consideraban necesario fortalecer en el mercado local.
La búsqueda de referencias los llevó a California y posteriormente a Italia, donde visitaron Toscana y Roma para observar restaurantes, estudiar modelos de servicio y conocer cómo algunos establecimientos incorporaban productos cultivados cerca de sus cocinas.
Una experiencia en Toscana terminó influyendo particularmente en la dirección que tomaría el restaurante.
“Vimos unos ñoquis de papas violetas y cuando preguntamos, el señor nos dijo: ‘Es de un granjero que vive más abajo’”, recordó Fontanes. Aquella experiencia reforzó la idea de aprovechar en Sottovento ingredientes producidos en Puerto Rico y dar espacio a suplidores y agricultores locales.
“Tenemos unos terrenos aquí en Puerto Rico que producen ese tipo de vegetales y otro montón de frutas”, explicó. Para Fontanes, la disponibilidad de productos frescos representa una oportunidad para incorporarlos a una cocina que mantiene como eje la tradición italiana.
El propio restaurante presenta su propuesta como una cocina inspirada en la herencia culinaria italiana, acompañada por una selección de vinos y coctelería. Sottovento está localizado en el Royal Sonesta Hotel, en la avenida Isla Verde, en Carolina.
Esa identidad italiana convive con productos como cetí, carrucho, piña, papas violetas y flores de calabaza, utilizados de acuerdo con su disponibilidad.
Durante una experiencia especial organizada por el restaurante, Fontanes presentó varios platos que reflejan esa relación entre Italia y Puerto Rico. Uno de ellos fue el cetí, un ingrediente conocido particularmente en la zona norte de la Isla y que, según explicó, también tiene presencia en la cocina de Liguria.
“Como parte de la cultura de Italia, en Liguria también se sirve, y es uno de nuestros platos insignia”, señaló.
El recorrido incluyó además un carpaccio de carrucho acompañado con Vermentino de Cerdeña, una salsa preparada en la casa que Fontanes describió como criolla y arúgula de fuentes locales.
También se sirvieron perlas de parmesano, elaboradas con sémola y queso parmesano, moldeadas en pequeñas esferas y ligeramente fritas para obtener una textura crujiente.
La experiencia continuó con una calamarata preparada con tres tomates y burrata, acompañada con un Nebbiolo de Langhe, antes de llegar a uno de los platos que Fontanes identifica entre los más solicitados del restaurante: el ragú.








La preparación combina res, salchicha italiana y costilla de cerdo, que se cocinan durante ocho horas. Luego, las carnes se deshuesan y desmenuzan para incorporarlas a una salsa de tomate preparada en la casa. El ragú se sirve con pappardelle.
“El ragú siempre ha sido uno de los platos más vendidos”, afirmó Fontanes. Entre las preparaciones que también han ganado aceptación entre los comensales mencionó el carpaccio de carrucho y, dentro de los postres, el carpaccio de piña.
Este último se prepara con piña y ron añejo puertorriqueño, que se cocinan para producir una reducción tipo almíbar. Se sirve con pasas y helado de mascarpone.
“La piña es un ingrediente que consideramos bien puertorriqueño y también se da aquí en Puerto Rico”, explicó Fontanes. También la vinculó con la cordialidad y la hospitalidad que busca proyectar el restaurante.
La coctelería completa esa relación entre ambas culturas. Entre las creaciones de la casa se encuentra el Piñacello, cuyo nombre y composición aparecen en el menú del restaurante. El cóctel combina ron blanco puertorriqueño, jugo de piña, crema de coco y limoncello, y es presentado como una fusión entre el Caribe y la costa italiana.
Fontanes atribuyó parte del desarrollo de la coctelería a Francisco Fonseca y mencionó también a Emanuel Vargas, sumiller de la casa, como integrantes de un equipo que participa activamente en la evolución de la propuesta.
“Tenemos un equipo maravilloso”, sostuvo Fontanes. “Siempre tenemos una idea nueva y siempre hay una oportunidad de crecer”.
Esa creatividad, explicó, se desarrolla sin abandonar el concepto que dio origen al restaurante.
“Vamos a mantener un concepto, que es el italiano, pero también queremos tener la oportunidad de desarrollar cosas interesantes”, expresó.
Algunas de esas preparaciones dependen directamente de la disponibilidad de los productos. Fontanes mencionó flores de calabaza rellenas de papa y prosciutto, empanadas y fritas, además de platos con papas violetas. También describió una burrata acompañada con calabaza rostizada, arúgula y semillas de granada.
Sin embargo, para los propietarios de Sottovento la experiencia no termina en el plato. Fontanes coloca el servicio y la hospitalidad al mismo nivel que la cocina dentro del concepto del restaurante.
Según relató, algunos visitantes le han expresado directamente su satisfacción con el trato recibido.
“Cuando paso por las mesas, me hablan de qué grato es que te atiendan así”, indicó. Fontanes aseguró que esa experiencia ha contribuido a que algunos visitantes regresen y se conviertan en clientes frecuentes.
A su juicio, Puerto Rico tiene una oportunidad de reforzar esa cultura de servicio, particularmente dentro de una industria turística que ha experimentado cambios importantes desde la pandemia.
“Puerto Rico se caracteriza por tener excelente servicio toda la vida”, sostuvo. “Mantener eso que siempre nos ha caracterizado es, para mí, un orgullo”. Su meta, añadió, es que cada persona que llegue al restaurante pueda salir con una experiencia positiva de su visita a la Isla.
Las nominaciones de los World Culinary Awards colocan ahora esa propuesta en dos escenarios distintos. En Puerto Rico, Sottovento es uno de cinco establecimientos nominados como Mejor Restaurante de Hotel de Puerto Rico 2026. En el ámbito regional, figura entre nueve candidatos a Mejor Restaurante de Alta Cocina en Hotel del Caribe 2026.
El público puede votar por Sottovento a través de la página oficial de nominados de Puerto Rico de los World Culinary Awards 2026.
Para Fontanes, una eventual victoria tendría un significado que iría más allá del propio restaurante.
“Es una victoria no tan solo para nosotros como empresarios, sino también para Puerto Rico”, afirmó. “Poner el nombre de Puerto Rico en alto es el orgullo de cualquier puertorriqueño”.





