La nueva localidad en Plaza Caparra representa una inversión de más de $300,000 y la creación de 25 empleos directos
GUAYNABO, Puerto Rico
La cadena puertorriqueña Sobao inauguró su quinto restaurante en Puerto Rico con la apertura de una nueva localidad en Plaza Caparra, marcando su llegada al municipio de Guaynabo como parte de su estrategia de expansión en la Isla.
El establecimiento, ubicado en el antiguo local de BurgerFi en la avenida Roosevelt, representa una inversión de sobre $300,000 y la creación de 25 empleos directos. La nueva unidad cuenta con aproximadamente 2,000 pies cuadrados y una decoración industrial inspirada en la historia familiar y la evolución de la marca.
Durante la apertura, el propietario de Sobao, Mateo Cidre, destacó que la llegada a Guaynabo era uno de los objetivos de crecimiento de la empresa debido a la actividad comercial y residencial de la zona.
“Estamos súper contentos de llegar al municipio de Guaynabo porque eso es lo que queríamos hacer, poder alimentar a la gente de Guaynabo y subir la vara en servicio y calidad de producto”, expresó.
Cidre explicó que el concepto actual de Sobao representa una evolución de Los Cidrines. Según indicó, la marca ha ampliado su oferta gastronómica para atender distintas necesidades de consumo durante todo el día.
El menú incluye productos tradicionales como quesitos, además de nuevas alternativas como bistros de espinaca, rellenos de papa y yuca, sándwiches para distintos gustos y preferencias alimentarias, desayunos, sopas y ensaladas.
“Es un negocio completo para cada día, donde cubre el desayuno, el almuerzo y hasta una cena liviana”, sostuvo.
El empresario señaló que la ubicación fue seleccionada por su visibilidad, cercanía a oficinas, áreas residenciales y el potencial de crecimiento mediante servicios de entrega.




Con esta apertura, Sobao suma cinco localidades en Puerto Rico, incluyendo establecimientos en San Francisco, Condado, Santurce e Isla Verde.
Al abordar el panorama del sector gastronómico, Cidre reconoció los retos que enfrentan los empresarios en Puerto Rico, aunque afirmó que el crecimiento sigue siendo posible mediante una administración cuidadosa y atención constante a los costos operacionales.
“Definitivamente hacer negocio en Puerto Rico es bien retante y bien costoso, pero no es imposible”, afirmó.
También destacó la rapidez de los procesos gubernamentales relacionados con la apertura del nuevo restaurante, particularmente en la obtención de permisos y conexiones de servicios esenciales, lo que describió como un ejemplo de la eficiencia que, a su juicio, necesita el país para continuar impulsando el desarrollo económico y la inversión local.





