Federico Cintrón Moscoso, de El Puente, advirtió sobre el agravamiento de la crisis climática y vinculó la respuesta pública con justicia, transparencia y capacidad de transformación
SAN JUAN, Puerto Rico – El 3er Simposio de Educación Climática y Sociedad, celebrado de jueves a sábado en la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, abrió con un llamado a fortalecer la acción climática y el papel de la educación ante el agravamiento de la crisis global.
Durante el mensaje de apertura, el director de El Puente Puerto Rico, Federico Cintrón Moscoso, sostuvo que las proyecciones científicas apuntan a que se sobrepasará el límite de 2°C de temperatura media global para el 2050, una realidad que, según expuso, ya se manifiesta en el colapso de ecosistemas como glaciares y arrecifes.
Cintrón Moscoso también vinculó ese escenario con recientes pronunciamientos de tribunales internacionales sobre el principio de “responsabilidad común pero diferenciada”, al señalar que todos los gobiernos tienen la obligación de atender el calentamiento global, aunque el peso de esa responsabilidad varía según sus contribuciones históricas y su capacidad actual de respuesta. Añadió que ese marco exige movilizar el máximo de los recursos disponibles, no utilizar la crisis como justificación para reducir protecciones civiles y garantizar transparencia, participación y rendición de cuentas.
En esa línea, insistió en la necesidad de enlazar el conocimiento científico con capacidad real de cambio. Según planteó, levantar datos, en especial a escala local, es fundamental, pero advirtió que ese conocimiento resulta insuficiente si no existe poder para impulsar transformaciones concretas.
El simposio reunió a una amplia diversidad de sectores académicos, comunitarios y gubernamentales. De acuerdo con los organizadores, se sometieron más de 100 propuestas, entre ellas 54 presentaciones individuales, 10 paneles, 13 conversatorios, 10 talleres y 15 mesas informativas. De ese total, 38 correspondieron a propuestas universitarias y 37 a organizaciones ambientales, educativas y comunitarias.
La actividad también integró a ocho escuelas públicas, desde sexto grado, procedentes de Caimito, Culebra, Guayama, Lajas, Ponce, Río Piedras, Santurce y Vega Baja, además de cuatro agencias gubernamentales: el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Oficina de Ética Gubernamental, el Municipio de Caguas y el Departamento de Salud.
Entre los temas trabajados figuraron modelos de adaptación, estudios de impacto en poblaciones vulnerabilizadas, como la comunidad sorda, víctimas de violencia doméstica y pacientes de cáncer, así como desarrollo de jóvenes, política pública, gobernanza, dependencia energética y propuestas curriculares vinculadas con memoria, sonido, literatura, filosofía y teoría.
Durante la primera jornada se realizaron actividades como un juego de mesa para identificar riesgos y fortalecer la preparación comunitaria ante emergencias, un taller de reforestación urbana con recorrido por la Facultad de Educación, la presentación del cortometraje Gas metano: la amenaza silenciosa junto a un panel sobre sus efectos en la salud y su vínculo con propuestas energéticas, y la presentación de una guía curricular enfocada en el aprendizaje mediante la problematización, con ejemplos aplicados a estudiantes de segundo y cuarto grado.
El evento fue organizado por El Puente Puerto Rico, en colaboración con el Departamento de Estudios Graduados y la Cátedra UNESCO de Educación para la Paz de la Facultad de Educación de la UPR de Río Piedras, junto al Instituto Nueva Escuela, Aprende Verde, el Movimiento Amplio por la Justicia Educativa y el Proyecto EcoPaz. En esta tercera edición, además, El Manglar: Red de Juventudes de El Puente Puerto Rico asumió por primera vez el liderato de varias presentaciones, como parte del énfasis en la participación juvenil dentro de la acción climática.





