Medina alega presión para firmar dos contratos; Burgos señala deficiencias administrativas y Roig asegura continuidad de los servicios
SAN JUAN, Puerto Rico
La exadministradora de la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (ADSEF), Blanca Medina Díaz, alegó que la secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig, la presionó para firmar dos contratos a los que se opuso. Sus declaraciones contrastan con la explicación de La Fortaleza, que atribuyó su salida a insubordinación y deficiencias administrativas.
En una entrevista con Rafael Lenin López en el programa Primera Pregunta, Medina sostuvo que uno de los contratos correspondía a Star Academy y ascendía a unos $38 millones. Según explicó, la propuesta utilizaría fondos del programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF) para atender rezago académico, un propósito que consideraba incompatible con esos recursos.
“Los fondos de nosotros no son para rezago académico”, expresó Medina.
La exfuncionaria también dijo que rechazó otro contrato de aproximadamente $300,000 para adiestramientos y servicios relacionados con tecnología porque, según sostuvo, ADSEF ya contaba con esos servicios. Durante la entrevista no pudo precisar el nombre de la empresa.
Medina alegó que Roig le daba seguimiento a los contratos durante reuniones semanales y mediante mensajes, y afirmó haberse sentido hostigada. Al preguntársele si intentaron involucrarla en un acto de corrupción, respondió que no podía asegurar que eso fuera cierto, aunque reiteró que consideraba ilegal firmar el contrato de Star Academy.
También manifestó que estaba dispuesta a declarar ante las autoridades federales y el Departamento de Justicia.
Según su relato, la secretaria de la Gobernación, Norma Burgos, le comunicó el lunes que debía dejar el cargo y presentar una carta de renuncia. Medina indicó que inicialmente pidió una carta de destitución, pero finalmente envió su renuncia.
Burgos confirmó el martes, 29 de septiembre, que se le había solicitado la renuncia. En conferencia de prensa enumeró señalamientos de insubordinación, falta de respuesta oportuna a comunicaciones oficiales, ausencias a reuniones y deficiencias en la administración de los programas.
La secretaria de la Gobernación también mencionó problemas de coordinación con agencias federales, falta de seguimiento a requerimientos programáticos y resistencia a compartir información necesaria para la toma de decisiones. Sostuvo que la permanencia en un puesto de confianza exige mantener la confianza de la autoridad nominadora, en este caso la secretaria de la Familia.
Roig, por su parte, afirmó en un comunicado que los trabajos, servicios y beneficios de ADSEF continúan sin interrupciones. Indicó que se reunió con el personal y que mantendrá comunicación directa con el equipo para asegurar el funcionamiento de los programas.
“El Departamento de la Familia es mucho más que una persona o una posición. Aquí existe un equipo completo de profesionales comprometidos con servir. Nuestra responsabilidad es garantizar estabilidad, continuidad y un servicio de calidad, y en eso estamos concentrados”, expresó Roig.




