Platos criollos y cocteles exclusivos con productos locales acompañan cada concierto en el Choliseo
SAN JUAN, Puerto Rico – La histórica residencia musical de Bad Bunny en el Coliseo de Puerto Rico no solo es un despliegue de música y producción sin precedentes. También es un homenaje a la gastronomía puertorriqueña, con un menú especial pensado para resaltar los sabores y tradiciones de la Isla ante miles de fanáticos.
La propuesta culinaria fue diseñada por la Chef Ejecutiva Alexsandra Muñoz y el director de Bebidas y Alimentos, Fernando Moinelo, quienes se dieron a la tarea de seleccionar ingredientes provenientes de agricultores, ganaderos y pequeños productores locales. El resultado es una experiencia gastronómica que complementa la energía del espectáculo con recetas auténticas y creativas.
“Quisimos llevar la experiencia más allá de la música. El menú fue pensado para que cada bocado cuente una historia puertorriqueña, con platos tradicionales elaborados con creatividad, corazón y mucho sabor”, explicó Moinelo.
Entre los platos que los asistentes podrán disfrutar figuran la hamburguesa Jíbaro Smashed con plátanos maduros, la carne frita con tostones y croquetas de arroz con gandules. También se ofrecen opciones como los tostones de pana rellenos de pollo guisado o carne molida, alcapurrias, bacalaítos y las populares Choli Fries, todo preparado con carnes de Ganaderos Alvarado y Northwestern Selecta, embutidos de Alcor Foods, panes de Global Bakery y vegetales frescos de fincas locales.






Para acompañar estos platos típicos, el Coliseo cuenta con una selección de cócteles inspirados en sabores emblemáticos de Puerto Rico. Entre ellos destaca el Café con Ron, preparado con Ron Don Q 7, café en frío y especias; El Favorito de Mi Ex, con ron, lavanda, fresa y soda de toronja; y el Doble 6, que combina piña y jengibre. Quienes prefieran opciones sin alcohol podrán optar por el Bad Johnnie Zero, hecho con jugo de parcha y agua de coco.
Los asistentes también encontrarán estaciones especiales con shots de ron infusionado con coco y otras creaciones que, según los organizadores, buscan “elevar todos los sentidos” y convertir cada concierto en una celebración de la cultura boricua.
“Nuestro objetivo es que los visitantes vivan una experiencia completa, donde la música de Bad Bunny se fusione con los sabores auténticos de nuestra tierra”, afirmó Jorge L. Pérez, gerente regional de Legends ASM Global.
Esta residencia musical no solo marca un hito en la carrera del artista urbano, sino que también rinde homenaje a quienes cultivan y cocinan los productos que dan identidad a Puerto Rico.





