«Hasta ella misma me tira», dijo la gobernadora tras críticas internas; la ausencia de Rodríguez Erazo desató la confrontación frente a los medios
SAN JUAN, Puerto Rico – Lo que comenzó como una jornada de conciencia por la salud mental terminó convertido en un campo de batalla político. La gobernadora Jenniffer González Colón no se guardó nada y arremetió públicamente contra su secretaria del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), Valerie Rodríguez Erazo, luego de que esta denunciara ataques internos dentro del Partido Nuevo Progresista (PNP).
Las explosivas declaraciones de la mandataria ocurrieron al cierre de la Marcha de Prevención del Suicidio “Hazlo por Ti”, organizada por La Fortaleza y la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), la cual recorrió desde el Parque Luis Muñoz Rivera hasta el Capitolio. Fue allí, en un ambiente que llamaba a la empatía y la unidad, donde González Colón soltó la bomba.
“Yo estoy en un range de tiro todos los días, y hasta ella misma me tira”, dijo, sin titubeos, ante preguntas de la prensa sobre las expresiones de Rodríguez Erazo, quien se quejó de recibir “los peores tiros” desde su propio partido. La ausencia de la funcionaria en la marcha, pese a que todos los jefes de agencia fueron convocados, pareció ser la gota que colmó la copa.
“Debe enfocarse en hacer su trabajo y dejar el chisme. Si no se siente cómoda en trabajar en equipo, se puede ir”, disparó la gobernadora, en un tono que dejó poco espacio para interpretaciones. “Yo no voy a permitir que un jefe de agencia esté tirándome a mí. Si no puede hacerlo, con mucho gusto puede irse al sector privado”.
Aunque evitó confirmar una destitución inmediata, González dejó claro que su administración está en proceso de evaluación constante, y advirtió que vienen cambios: “Yo dije que van a haber cambios en el gobierno, así que los veremos próximamente”.
La tensión entre ambas figuras no es nueva, pero explotó tras la reciente victoria legal de Rodríguez Erazo contra LUMA Energy. Aunque celebrada por muchos, la movida causó resquemores dentro del PNP, donde algunos ven con recelo el protagonismo que ha tomado la funcionaria, en especial por las implicaciones económicas que el fallo podría tener para el consumidor.
La escena fue contradictoria y llamativa: mientras se hablaba de prevención, salud mental y apoyo comunitario, la jefa del Ejecutivo desataba una ráfaga de declaraciones que sacó a la luz una clara división en su equipo de trabajo.
La marcha, concebida para enviar un mensaje de esperanza, terminó sirviendo como escenario para una de las confrontaciones más frontales del nuevo gobierno. Y lo que queda claro, tras las palabras de la gobernadora, es que en La Fortaleza no hay espacio para las voces disonantes… al menos, no por mucho tiempo.




