Banderas puertorriqueñas, gritos con los nombres de equipos de la liga invernal y saludos de jugadores y familiares marcaron el tradicional desfile en la víspera de la exaltación de Carlos Beltrán
COOPERSTOWN, Nueva York
El rojo, blanco y azul de Puerto Rico se abrió paso este sábado por las calles de Cooperstown durante el tradicional Parade of Legends, que reunió a decenas de miembros del Salón de la Fama del Béisbol ante miles de aficionados.
En el desfile participaron los tres integrantes de la Clase 2026: Carlos Beltrán, Andruw Jones y Jeff Kent, quienes recorrieron el centro histórico del pueblo antes de la ceremonia de exaltación del domingo.
Entre el público sobresalían banderas puertorriqueñas de distintos tonos de azul —algunas con el triángulo azul oscuro y otras con el azul celeste—, camisetas de Beltrán y numerosos visitantes llegados desde la isla para acompañar al exjardinero en la víspera de su exaltación.
La presencia puertorriqueña no se limitó a las banderas. A lo largo del recorrido, grupos de fanáticos gritaban los nombres de los equipos para los que varias de las leyendas jugaron en Puerto Rico, provocando respuestas inmediatas desde los vehículos.
Uno de los momentos más celebrados ocurrió cuando le gritaron “¡Caguas! ¡Caguas!” a Cal Ripken Jr., quien respondió con entusiasmo: “¡Criollos!”.






















La interacción se repitió con otros participantes y añadió un vínculo particular entre el desfile de Cooperstown y la historia de la liga invernal puertorriqueña.
También llamó la atención un grupo de aficionados que se dirigía directamente a las esposas de varios jugadores. Les gritaban, las saludaban y buscaban su reacción, mientras ellas respondían con sonrisas, gestos de agradecimiento y saludos desde los vehículos.
Beltrán recibió constantes muestras de apoyo durante el recorrido. Se escucharon gritos de “Puerto Rico”, saludos desde las aceras y aplausos de personas que levantaban banderas y teléfonos para documentar su paso por Main Street.
El desfile permitió ver de cerca a figuras de distintas generaciones del béisbol en un ambiente más relajado que el de la ceremonia oficial. Jugadores, familiares y aficionados intercambiaron saludos mientras los vehículos avanzaban por el centro histórico del pueblo.
La celebración continuará este domingo, cuando Beltrán, Jones y Kent ingresen oficialmente al Salón de la Fama del Béisbol. Para Puerto Rico, el momento tendrá un significado especial: Beltrán se convertirá en el quinto puertorriqueño exaltado en Cooperstown.




