La medida busca evitar que futuras emergencias sanitarias impidan el acompañamiento religioso en momentos críticos.
SAN JUAN, Puerto Rico – Durante la pandemia, miles de personas murieron solas en hospitales y centros de cuido, privadas no solo de la compañía de sus seres queridos, sino también del consuelo espiritual de un líder religioso. Esa imagen sigue viva en la memoria de muchos y es la razón por la que la senadora del oeste, Karen M. Román Rodríguez, presentó el Proyecto del Senado 397 (P. del S. 397), con el objetivo de evitar que algo así vuelva a ocurrir.
La propuesta legislativa busca garantizar que, sin importar la naturaleza de una crisis de salud pública, ningún paciente que solicite asistencia espiritual en su lecho de muerte sea privado de recibirla.
«Fueron innumerables los casos de familiares indignados, viendo cómo sus seres queridos morían en la más terrible soledad, pidiendo con lágrimas en los ojos que algún líder eclesiástico estuviera presente para acompañarlos en ese trascendental momento. Este proyecto de ley busca que ninguna persona vuelva a enfrentarse a esta situación», expresó Román Rodríguez.
El proyecto establece que ninguna restricción hospitalaria o medida gubernamental podrá impedir el acceso de sacerdotes, pastores, capellanes o cualquier otro líder religioso a los pacientes que soliciten su presencia en sus últimos momentos.
Entre la salud pública y la libertad religiosa
Las estrictas normativas impuestas durante la pandemia llevaron a decisiones difíciles en los hospitales. Mientras los médicos y el personal de salud enfrentaban una crisis sin precedentes, muchas familias vieron cómo sus seres queridos morían sin recibir la última bendición o el consuelo espiritual que tanto anhelaban.
«No existían reglas claras. Se priorizó lo médico sobre lo humano, como si la salud del cuerpo fuera lo único que importara. Pero la fe es parte esencial de muchas personas y debemos garantizar que, cuando llegue su momento, tengan la paz que buscan a través de ella», sostuvo la senadora.
El P. del S. 397 forma parte de un conjunto de iniciativas que Román Rodríguez impulsará para reforzar la protección de la libertad religiosa en Puerto Rico.
«Este es solo uno de muchos proyectos que estaremos presentando para asegurar que los derechos de las personas que profesan una fe religiosa sean respetados, especialmente en los momentos más difíciles de sus vidas. Es fundamental que todos los que deseamos mantener nuestra libertad religiosa tengamos un marco legal que nos respalde», afirmó.





