El desarrollo proyecta utilizar 1.5 millones de galones diarios mediante pozos privados y otros sistemas, pero todavía falta una segunda etapa de estudios para determinar la capacidad específica de extracción
SAN JUAN, Puerto Rico
Los proponentes del proyecto Esencia reconocieron ante el Senado que la viabilidad del desarrollo propuesto para Cabo Rojo está condicionada a que puedan demostrar que cuentan con suficiente agua para sostenerlo, mientras todavía queda pendiente una segunda etapa de estudios para determinar la capacidad específica de los pozos que pretenden utilizar.
Roberto Ruiz Vargas, representante de Cabo Rojo Land Acquisition y Three Rules Capital, compareció ante la Comisión de Innovación, Reforma y Nombramientos durante la segunda vista pública de la investigación legislativa sobre Esencia. Allí defendió el proyecto y aseguró que su propuesta contempla operar sin depender de las redes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados y la Autoridad de Energía Eléctrica.
La comparecencia se produjo después de que representantes de ambas corporaciones públicas fueran interrogados en una primera vista sobre la capacidad de sus sistemas para atender el proyecto. Según lo discutido posteriormente por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, la representante de Energía Eléctrica expresó oposición a Esencia tal como fue presentado, mientras Acueductos indicó que no podía endosar un desarrollo al que su infraestructura no tenía capacidad para suministrarle agua.
Ruiz sostuvo que Esencia nunca ha contado con esas corporaciones para abastecer sus necesidades.
“El récord administrativo deja claro que el proyecto no contempla interconexiones con las redes públicas y que esa independencia forma parte de las condiciones de las aprobaciones obtenidas”, declaró.
En el caso del agua, afirmó que el proyecto no se conectará a la red de Acueductos y que sus proponentes rechazaron la alternativa de financiar una ampliación de la planta de filtración de Betances.
La propuesta presentada por Esencia contempla abastecerse mediante pozos privados, una planta de ósmosis inversa, reutilización de aguas tratadas y captación de lluvia. También incluye sistemas de contingencia que, según Ruiz, permitirían recurrir a la desalinización de agua de mar.
Sin embargo, durante el interrogatorio quedó establecido que todavía falta determinar mediante estudios la capacidad específica de los pozos.
La senadora María de Lourdes Santiago cuestionó que las estimaciones utilizadas por el proyecto descansen en información hidrogeológica recopilada por el Servicio Geológico de Estados Unidos desde la década de 1990 y preguntó dónde estaba la evidencia de que el volumen de agua proyectado podría extraerse.
Ruiz respondió que los peritos utilizaron datos federales sobre la ubicación, profundidad y transmisividad del acuífero para calcular una capacidad regional aproximada de 10 millones de galones diarios.
Según el representante de los proponentes, Esencia necesitaría 1.5 millones de galones diarios.
Ruiz indicó que una primera etapa de pruebas locales confirmó las características hidrogeológicas descritas en los datos federales. No obstante, explicó que será una segunda etapa la que determine la configuración y capacidad específica de los pozos necesarios para abastecer el desarrollo.
Rivera Schatz resumió durante la vista que la primera etapa buscaba identificar los puntos de extracción y que la segunda deberá determinar los volúmenes de agua disponibles. Ruiz confirmó, además, que se contempla profundizar uno de los pozos para estudiar el acuífero profundo.
“Todo está condicionado a que demuestren la capacidad; si sus peritos fallaron o los estimados federales resultan incorrectos, ustedes tienen un problema”, advirtió Rivera Schatz.
Ruiz reconoció esa condición.
“No podemos desarrollar un proyecto que no tenga agua; tenemos que cumplir con toda la ley, el marco regulatorio, los controles del Estado y las condiciones de la aprobación”, respondió.
El senador independiente Eliezer Molina Pérez también cuestionó las estimaciones sobre el acuífero y planteó una aparente contradicción entre describirlo como confinado y afirmar que parte de su caudal descarga en la bahía de Boquerón.
Molina Pérez señaló, además, que las estimaciones deben considerar factores como la precipitación, evaporación y fenómenos climáticos como El Niño y La Niña.
Ruiz explicó que una empresa de perforación realiza los barrenos y las pruebas, mientras los ingenieros utilizan esos resultados junto con los datos federales. Según indicó, esos cálculos apuntan a una capacidad sostenible cercana a 10 millones de galones diarios y un flujo regional de entre 14 y 20 millones.
La discusión sobre el agua se produjo mientras los proponentes defendían la autosuficiencia del proyecto frente a los sistemas públicos.
En materia energética, Ruiz afirmó que Esencia proyecta una microred aislada basada en generación solar, baterías y generadores privados de emergencia. Según su testimonio, el proyecto no consumiría electricidad de Energía Eléctrica o LUMA y una eventual interconexión tendría como propósito únicamente inyectar excedentes.
Rivera Schatz preguntó directamente si desde el comienzo del proyecto los desarrolladores habían descartado depender de Acueductos y Energía Eléctrica.
“Nunca hemos contado con ellos”, respondió Ruiz.
El senador Luis Javier Hernández Ortiz preguntó entonces por qué ambas corporaciones no habían expresado oposición durante el proceso de permisos y asumieron posteriormente las posiciones discutidas en la primera vista pública.
“No puedo explicar por qué ocurrió, pero sí puedo decir lo que consta en el récord”, respondió Ruiz. Según su versión, las comunicaciones formales de las corporaciones establecieron que no cuentan con la infraestructura necesaria para suministrar agua ni energía al proyecto.
Los proponentes también fueron interrogados sobre el proceso de permisos. Ruiz sostuvo que Esencia no recibió trato preferencial del Gobierno y afirmó que únicamente se ha beneficiado del procedimiento expedito establecido por ley luego de su designación como proyecto estratégico en 2024.
También reconoció que las determinaciones obtenidas hasta ahora no representan autorización irrestricta para desarrollar el proyecto.
Rivera Schatz preguntó si era correcto afirmar que la consulta de planificación “no es un cheque en blanco” y que las agencias podrían fiscalizar el proyecto si se aparta de las condiciones establecidas.
“Sí, lo que usted dice es completamente correcto”, respondió Ruiz, quien señaló que tanto la consulta de ubicación como la determinación de cumplimiento ambiental contienen condiciones que los desarrolladores están obligados a cumplir.
Ruiz confirmó también que permanece activo un caso judicial relacionado con la zona marítimo terrestre.
Otro de los asuntos examinados fue la cueva localizada en los terrenos. A preguntas de Rivera Schatz, Ruiz afirmó que no se construirá encima, dentro ni debajo de la cavidad y que existe un radio de protección en el que no se contempla construcción.
Molina Pérez cuestionó que el representante no pudiera precisar durante la vista la longitud de la cueva y aseguró que él mismo había ingresado para medirla con un láser.
Ruiz respondió que especialistas realizaron un levantamiento tridimensional mediante escáner y estudios de resistividad eléctrica. Explicó que inicialmente la presencia de abejas impidió la entrada de los peritos, pero que posteriormente utilizaron equipo protector para completar los estudios.
La vicepresidenta del Senado, Marissita Jiménez Santoni, también interrogó a los proponentes sobre los efectos de la erosión costera y el cambio climático durante un periodo de entre 30 y 50 años.
Ruiz aseguró que la Declaración de Impacto Ambiental Final contiene un estudio sobre el potencial de erosión costera con modelos que proyectan las condiciones del litoral por al menos 50 años.
A preguntas del senador Juan Oscar Morales Rodríguez, Ruiz afirmó además que el proyecto no está ubicado dentro de una reserva natural.
Durante su presentación, el representante describió Esencia como una inversión privada de $2.5 billones y sostuvo que el grupo vinculado al proyecto tiene presencia en 35 países y más de $40 billones en activos privados bajo administración. Ambas cifras fueron presentadas por Ruiz durante su testimonio y corresponden a las afirmaciones de los proponentes.
La investigación legislativa se realiza al amparo de las resoluciones del Senado 9 y 459. En la vista también participaron los senadores Migdalia Padilla Alvelo, Ángel Toledo López, Jeison Rosa Ramos y Adrián González Costa.
Esencia, Cabo Rojo





