El estado concentra la atención tras un reñido proceso rumbo al Senado, mientras Arkansas y Carolina del Norte también celebran votaciones clave al inicio del ciclo electoral de 2026
Las elecciones primarias celebradas el 3 de marzo en varios estados de Estados Unidos atrajeron la atención nacional, con Texas como principal escenario de disputas internas, controversias electorales y un gasto récord en campañas de cara a las elecciones de medio término de 2026.
En Texas, la contienda republicana por el escaño del Senado federal quedó sin definición después de que el senador incumbente John Cornyn y el fiscal general del estado, Ken Paxton, no lograran superar el 50% de los votos necesarios para evitar una segunda vuelta. Ambos se enfrentarán ahora en una elección de desempate programada para el 26 de mayo.
Cornyn obtuvo una ligera ventaja en los primeros conteos, pero el resultado evidenció una profunda división dentro del Partido Republicano entre sectores más alineados con el liderazgo tradicional y votantes de línea dura cercanos a Paxton.
En el lado demócrata, el representante estatal James Talarico derrotó a la congresista Jasmine Crockett en la primaria por el Senado, consolidándose como el candidato del partido. La contienda reflejó un contraste entre el perfil progresista emergente de Talarico y la presencia nacional más combativa de Crockett.
La jornada electoral también estuvo marcada por una polémica en el condado de Dallas, donde surgió confusión sobre las reglas de los centros de votación. Un juez del condado ordenó extender el horario de votación por dos horas la noche de la elección, pero la Corte Suprema de Texas intervino posteriormente y detuvo la extensión.
El tribunal ordenó que las papeletas emitidas después del horario legal de cierre fueran separadas, una decisión que provocó denuncias de supresión de votantes y desorganización logística. Crockett acusó públicamente a las autoridades de “privar del derecho al voto” a algunos electores mientras la carrera permanecía demasiado cerrada para declararse de inmediato.
Las primarias republicanas al Senado también destacaron por el gasto masivo en campaña. Más de 70 millones de dólares fueron invertidos en esfuerzos vinculados a Cornyn, reflejando la intensidad de la contienda y las tensiones dentro del electorado conservador.
La participación electoral fue alta en varias áreas del estado, especialmente en las regiones de Dallas-Fort Worth y San Antonio, lo que analistas interpretan como una señal de fuerte movilización partidista a medida que se acercan las elecciones legislativas de noviembre.
Otros estados también celebraron primarias el mismo día. En Arkansas se realizaron elecciones municipales y legislativas que, en algunos distritos, podrían derivar en segundas vueltas el 31 de marzo bajo las reglas electorales estatales. Observadores políticos consideran estos comicios como una primera prueba del intento demócrata por recuperar terreno en un estado dominado por los republicanos.
Carolina del Norte también votó el 3 de marzo para definir candidatos en varias contiendas estatales y federales. En algunos distritos se aplicará el sistema de segunda vuelta si ningún aspirante supera el umbral mínimo de apoyo requerido, lo que podría prolongar las negociaciones políticas y los esfuerzos de recaudación de fondos.
En conjunto, las votaciones de esta semana marcan el inicio de una intensa temporada de primarias en Estados Unidos y ofrecen un primer indicador del nivel de participación y las divisiones partidistas que podrían influir en las elecciones de medio término de 2026.





