El partido marca distancia en medio de tensiones regionales y maniobras militares en Puerto Rico
SAN JUAN (EFE) – El Partido Popular Democrático (PPD) afirmó este domingo que no está del lado ni del presidente estadounidense, Donald Trump, ni del venezolano, Nicolás Maduro, en el marco de las actuales tensiones en el Caribe.
El secretario general del PPD, Manuel Calderón Cerame, criticó al Partido Nuevo Progresista (PNP) y al Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) por lo que catalogó como «una peligrosa nostalgia de la Guerra Fría».
«El PPD marca un gran contraste: no estamos ni con Trump ni con Maduro, y ningún otro partido en Puerto Rico puede decir lo mismo. Creemos en la paz en la región del Caribe», dijo en un comunicado.
«No vamos a entregarle un cheque en blanco a Trump, como pretende el PNP. También, nos atrevemos a condenar sin titubeos el régimen dictatorial de Maduro, distinto al PIP, que no lo hace por los lazos históricos que los unen», expresó Calderón Cerame.
Estas declaraciones coinciden con maniobras de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el sur del archipiélago y con el anuncio de que Washington desplegará diez aviones de combate F-35 a una base aérea de Puerto Rico para luchar contra el narcotráfico en el Caribe.
Al respecto, el portavoz popular de la Cámara de Representantes, Héctor Ferrer, destacó la posición del presidente de la colectividad y comisionado residente, Pablo José Hernández.
«Pablo José ha sido transparente: ha dicho que no apoya operaciones con bala viva en Vieques y Culebra; ha dejado claro que no respalda al régimen de Maduro; que apoya esfuerzos contra el narcotráfico; y que, si se discutiera la apertura de nuevas instalaciones, consideraría propuestas como la de Buchanan, que generan empleos y aportan a la economía», indicó.
Entretanto, el portavoz del Senado, Luis Javier Hernández, afirmó que la posición del PPD está basada en el sentido común.
«Las prácticas militares, siempre y cuando no atenten contra la paz y el ambiente, no tienen nuestra oposición, pues forman parte de la defensa común que sostiene nuestra relación con los Estados Unidos», aseguró.
Hace dos días, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, expresó su respaldo a las maniobras y la movilización militar estadounidense en la isla.
«Durante demasiado tiempo, los cárteles y el régimen narcoterrorista de Venezuela han inundado nuestras comunidades con drogas peligrosas, alimentando la delincuencia violenta en nuestras calles y poniendo en peligro la seguridad pública de los ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico y en el resto de los Estados Unidos», escribió en una publicación en redes sociales.
Poco antes ese mismo día, el PIP exigió la cancelación «inmediata» de cualquier plan de Estados Unidos para «remilitarizar» a Puerto Rico, y presentó una resolución para que la Legislatura haga esta solicitud al presidente Trump y al Congreso estadounidense.





