La propuesta incluye un fondo de transición multimillonario, reformas fiscales y sectores estratégicos para una economía autosuficiente
SAN JUAN, Puerto Rico – El colectivo ciudadano Plan B: Independencia presentó este martes el Plan Nacional de Desarrollo Económico para un Puerto Rico soberano, una propuesta estratégica que plantea cómo la isla podría sostenerse económicamente como república independiente.
El documento, que abarca un periodo de veinte años, fue elaborado por la economista Martha Quiñones Domínguez y el historiador Javier A. Hernández, con aportaciones del Dr. Rolando Emmanuelli Jiménez y el Dr. Carlos Rivera Lugo.
La propuesta gira en torno a la creación de un Fondo de Transición de Puerto Rico (FTR), que garantizaría recursos económicos estables durante las primeras décadas de soberanía. Se presentan dos opciones: un desembolso anual de $36,000 millones durante 20 años, o un solo pago inicial de $489,000 millones, basado en la metodología de valor presente neto.
Según los autores, esta última opción representaría un ahorro fiscal de más de $200,000 millones para el gobierno de Estados Unidos y permitiría a Puerto Rico operar con mayor autonomía financiera.
“Esta propuesta demuestra que no solo es deseable, sino viable y necesaria la independencia de Puerto Rico para atender con responsabilidad, equidad y visión de futuro los desafíos del país”, afirmó la Dra. Quiñones Domínguez.
El plan también establece cómo un Puerto Rico soberano generaría ingresos propios mediante un nuevo sistema tributario, aranceles aduaneros, tarifas portuarias y actividades productivas. Las proyecciones indican que, en sus primeras fases, el país podría generar entre $17,200 millones y $23,300 millones anuales, alcanzando hasta $51,000 millones para el año veinte.
Entre los sectores económicos prioritarios figuran la energía renovable, la manufactura avanzada, la agricultura sostenible, el turismo cultural, los servicios financieros internacionales y la economía digital. Para administrar este crecimiento, se propone la creación de instituciones soberanas como una Autoridad Nacional de Desarrollo Económico, un Consejo del Tesoro y una Oficina de Inversiones.
El plan rechaza, además, la legitimidad de la deuda pública acumulada bajo el régimen territorial, invocando el principio de deuda odiosa reconocido en el derecho internacional. Según el colectivo, esta deuda fue impuesta sin consentimiento del pueblo y utilizada para mantener estructuras coloniales, por lo que no debería heredarse bajo un nuevo orden soberano.
“El pueblo puertorriqueño merece una conversación seria, basada en datos, sobre las posibilidades reales de un nuevo orden económico soberano”, indicó Hernández. “Este plan responde a esa necesidad con rigurosidad, visión y compromiso con el país”.
La presentación pública del documento incluirá su distribución impresa y digital, así como una campaña de divulgación en la isla, la diáspora y foros internacionales.





