La organización califica la operación de EE.UU. como una grave violación del Derecho Internacional y advierte riesgos estructurales para la isla
SAN JUAN (EFE) – El Centro de Pensamiento para la Acción Plan B Independencia denunció este domingo el secuestro y la extracción forzada del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, al considerar que se trata de un operativo militar ilegal ejecutado por Estados Unidos en territorio venezolano, en violación del Derecho Internacional.
“Más allá de cualquier valoración política sobre el gobierno venezolano, esta acción constituye una violación flagrante del Derecho Internacional, del principio de no intervención y de la soberanía de los pueblos”, señaló la organización en un comunicado.
Plan B advirtió que la normalización de este tipo de operaciones unilaterales “refuerza precedentes sumamente peligrosos” al utilizar la fuerza como instrumento de imposición geopolítica, debilitando los fundamentos del orden jurídico internacional contemporáneo.
La organización también alertó sobre la intensificación del militarismo estadounidense en el Caribe y la utilización de Puerto Rico —por su condición colonial— como plataforma estratégica sin consulta democrática ni control político propio.
“El coloniaje convierte a Puerto Rico en un espacio políticamente indefenso, incapaz de oponerse a operaciones militares que destruyen el Derecho Internacional y comprometen la paz regional”, expresó el portavoz del colectivo, el abogado Rolando Emmanuelli Jiménez.
El también portavoz Carlos Rivera Lugo, por su parte, expresó su apoyo al “derecho que tiene Venezuela a determinar libremente su presente y futuro sin intervencionismos foráneos” y denunció “toda pretensión de EE.UU. por adueñarse a la fuerza de sus riquezas naturales, específicamente sus ricos yacimientos petroleros, en total desdén de la legalidad internacional”.
La economista y portavoz de Plan B, Martha Quiñones Domínguez, vinculó estos hechos con una lógica histórica de dominación. “La extracción forzada de personas es inseparable de la extracción de riquezas; ambas son manifestaciones del mismo proyecto imperial que convierte territorios y pueblos en recursos disponibles para intereses ajenos”, afirmó.
La organización concluyó que estos acontecimientos refuerzan la urgencia de la independencia de Puerto Rico como vía para definir una política exterior propia, rechazar el militarismo y afirmar una posición firme en favor del Derecho Internacional y la cooperación entre los pueblos.
Además, expresó su rechazo a los intentos de imponer una nueva versión de la Doctrina Monroe, “por constituir una modalidad más del colonialismo rechazado por los pueblos latinoamericanos y caribeños que se reafirman en su derecho a la autodeterminación y soberanía”.





