La colectividad sostiene que la petición de fondos federales para modernizar la planta de carbón contradice la transición a gas anunciada por el Gobierno y exige explicaciones sobre el futuro de la instalación
SAN JUAN, Puerto Rico
La Secretaría de Asuntos Ambientales del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) denunció una aparente contradicción entre el anunciado plan del Gobierno para convertir a gas la planta de AES en Guayama y la solicitud de hasta $164.5 millones en fondos federales presentada por la compañía para modernizar la instalación de carbón.
Según el PIP, AES fue seleccionada el pasado 4 de junio para negociar los fondos bajo el “AES Puerto Rico Plant Modernization and Resiliency Program”, un proyecto cuyo costo total se estima en $819.9 millones.
La colectividad sostuvo, citando documentos del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) revelados por el periodista Omar Alfonso, que el programa federal al que solicitó AES está dirigido a la modernización de plantas de carbón y que sus fondos no pueden utilizarse para instalaciones que tengan prevista posteriormente una conversión a gas.
“Aquí hay una contradicción monumental que la gobernadora tiene que explicar al país”, afirmó Víctor Alvarado Guzmán, secretario de Asuntos Ambientales del PIP.
Alvarado recordó que la gobernadora Jenniffer González justificó la extensión de las operaciones de AES hasta 2032, mediante la Ley 1 de 2025, como un periodo que permitiría la transición de carbón a gas.
“¿Cómo se puede hablar de una transición inminente al gas mientras el gobierno invierte y modifica infraestructura para facilitar que AES continúe recibiendo carbón?”, cuestionó Alvarado al referirse también a los trabajos de dragado en la bahía Las Mareas, en Guayama.
El PIP planteó además interrogantes sobre cómo se financiaría el resto del proyecto. Según Manolo Díaz Pérez, portavoz de la organización, $655.4 millones tendrían que proceder de fuentes distintas al DOE.
“No podemos tener una versión para Puerto Rico y otra para Washington”, sostuvo Díaz Pérez, quien advirtió sobre la posibilidad de que los consumidores terminen asumiendo parte de los costos.
Díaz Pérez también rechazó que una eventual conversión a gas represente una salida de la dependencia de los combustibles fósiles.
“El llamado ‘gas natural’ no deja de ser gas fósil. Puerto Rico no puede salir de una dependencia del carbón para entrar en otra dependencia de combustibles fósiles”, afirmó.
Los portavoces del PIP reclamaron al Gobierno que explique cuál es el plan definitivo para AES, cuánto tiempo se proyecta mantener la generación con carbón y cómo se financiará la modernización de la planta.
También señalaron los efectos ambientales y de salud pública que atribuyen a las operaciones de AES y al manejo de cenizas de carbón en comunidades del sur de Puerto Rico.





