Manfred A. Pentzke lideró una red que defraudó más de 9 millones de dólares en préstamos federales en Puerto Rico
SAN JUAN (EFE) – La Fiscalía Federal en Puerto Rico informó este jueves de que Manfred A. Pentzke fue condenado a ocho años de prisión por un plan fraudulento multimillonario para obtener fondos de ayuda en la pandemia de la covid-19, en Puerto Rico.
«La sentencia de hoy refleja la gravedad de explotar los programas de ayuda de emergencia para obtener beneficios personales», aseveró en un comunicado William Stephen Muldrow, fiscal de EE.UU. para el Distrito de Puerto Rico.
De acuerdo a los documentos judiciales, el 28 de enero de 2026 la jueza federal Aida Delgado emitió la sentencia en virtud de la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por el Coronavirus (CARES, por sus siglas en inglés).
Asimismo, la magistrada impuso la confiscación de $488,674.28 y una indemnización por un total de $2,185,519.85.
Pentzke se declaró culpable el 24 de septiembre de 2025 del primer cargo de la acusación, conspiración para cometer fraude electrónico, y del cargo 21, conspiración para cometer lavado de dinero.
Pentzke alias ‘Man, Contable y El Gestor’, de 40 años, oriundo del municipio de Guaynabo, en el norte de Puerto Rico, organizó y dirigió una trama para defraudar a la Administración de Pequeñas Empresas de Estados Unidos y al Oriental Bank.
Pentzke y sus cómplices, aprovechando el Programa de Protección de Nóminas (PPP, por sus siglas en inglés) y el Programa de Préstamos por Daños Económicos por Desastre (EIDL, en inglés) presentaron cientos de solicitudes fraudulentas utilizando datos financieros falsos y documentos falsificados, incluidos formularios fiscales falsificados.
Pentzke coordinó la preparación de estas solicitudes, a menudo insertando cifras ficticias de nóminas e ingresos, y supervisó su aprobación y desembolso.
Como resultado de la trama, se tramitaron 223 préstamos PPP fraudulentos, lo que supuso un desembolso de $5,915,290.33.
La Agencia Federal de Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés) también desembolsó $3,105,300 en fondos EIDL como resultado de la estafa.
Pentzke y las empresas que controlaba, recibieron 100 de esos sobornos, por un total de $486,277.70, que se disfrazaron como transacciones comerciales legítimas para ocultar su verdadero propósito y facilitar la condonación de los préstamos.
La conspiración se llevó a cabo mediante varias capas de reclutamiento, documentación falsificada y pagos estructurados de sobornos, lo que dio lugar al desembolso fraudulento de millones de dólares en fondos federales de ayuda.
«Estos fondos estaban destinados a apoyar a las empresas y a los trabajadores durante una crisis nacional, una emergencia sin precedentes, y no a enriquecer a personas mediante el fraude; y quienes cometan fraude deberán rendir cuentas», concluyó Muldrow.
Dos de los coacusados de Pentzke fueron condenados y tres están a la espera de sentencia.
El Servicio Secreto de Estados Unidos, la Oficina del Inspector General de la Administración de Pequeñas Empresas, el Inspector General del Tesoro para la Administración Tributaria y la División de Investigaciones Criminales del Servicio de Impuestos Internos llevaron a cabo la investigación.
Además, colaboró el Departamento del Tesoro de Puerto Rico, la Oficina de Investigaciones Especiales de Puerto Rico, la Oficina de Policía de Puerto Rico y la Policía Municipal de Guaynabo.
La Ley CARES autorizó la ayuda federal mediante la concesión de préstamos de la SBA a pequeñas empresas y entidades sin ánimo de lucro que sufrieron pérdidas de ingresos debido a la pandemia de la covid-19.




