El derecho de Estados Unidos aseguró que se siente bien, anticipó una salida de entre 65 y 70 lanzamientos y dijo que su foco está por completo en competir con el uniforme estadounidense

MIAMI, Florida — Nolan McLean aseguró hoy que ya dejó atrás los mareos que sufrió recientemente, dijo que se siente bien para lanzar en la final del Clásico Mundial de Béisbol y explicó que, mientras dure su participación con Estados Unidos, su atención está puesta por completo en el próximo juego.
El derecho fue consultado sobre los síntomas que había arrastrado antes de integrarse al equipo y respondió sin rodeos. “No sé si hay una prueba real para saber si de verdad tuve vértigo. Definitivamente estaba mareado. Pero sí, ya superé completamente todo eso y me siento bien”.
McLean contó además que hubo un momento en que no se sintió como de costumbre, aunque nunca dejó de pensar en unirse a la selección. “Sí, tuve un período en el que no me sentía yo mismo, pero le dije a mi esposa, ‘si puedo subirme a un avión, voy a jugar’”. Luego agregó: “Así que una vez me sentí lo suficientemente bien para volar, no había duda para mí”.
El lanzador también explicó lo que significa para él formar parte del equipo de Estados Unidos en un torneo de esta dimensión. “Creo que estás loco si no quieres hacer esto, honestamente”, dijo. “Solo tener la oportunidad de llevar USA en el pecho y salir ahí a competir con, honestamente, los mejores jugadores del mundo, creo que es una experiencia increíble para mí”.
McLean insistió en que su motivación principal es competir y tratar de poner al equipo en la mejor posición posible. “Como competidor, solo quiero salir ahí y competir e intentar ganar e intentar poner a mi equipo en la mejor posición cuando salga del juego”.
Tras la victoria del domingo sobre República Dominicana, que aseguró el pase estadounidense a la final, McLean habló también de lo que representa para él recibir la pelota en un partido por el campeonato. “Poner U.S. en el pecho y salir ahí a competir obviamente significa muchísimo”, afirmó.
Luego recordó su salida anterior en el torneo y cómo la procesó. “Obviamente me castigaron ahí un par de veces con el jonrón, pero en general me sentí realmente bien”. Desde ahí enlazó con el significado del nuevo reto. “Si trabajas toda tu vida en algo, quieres que te pongan en estas situaciones. Así que es como un sueño hecho realidad poder recibir la pelota en un momento tan grande, y es algo que quiero hacer”.
Sobre su carga de trabajo para la final, McLean anticipó una salida medida por el momento de preparación en que se encuentra. “Pensaría que probablemente estoy alrededor de 65 o 70 lanzamientos, solo por la progresión”. Aun así, dejó clara su disposición para mantenerse en el juego hasta que el dirigente lo decida. “Pero hasta que Mark venga a buscarme”.
El derecho explicó además que ha mantenido comunicación con los Mets de Nueva York para equilibrar su participación en el Clásico con la preparación rumbo a la temporada regular. “Se complica tratar de salir ahí con un conteo de lanzamientos normal, sabiendo que típicamente tienes alrededor de 100 pitcheos en una temporada regular”, señaló. “Entrar ahí con la mentalidad de que tengo 55 o tengo 60, definitivamente es diferente”.
Aun así, destacó la colaboración de su organización. “Los Mets han hecho un trabajo tremendo siendo abiertos y comunicativos sobre lo que necesito hacer”. Y precisó el tipo de orientación que ha recibido. “Si terminas con esta cantidad de lanzamientos, necesitas ir al bullpen para completar aquí, o si llegas a esta cantidad, estás bien, solo disfrútalo”.
Pese a ese balance con su club, McLean dejó claro que su enfoque inmediato está en la selección. “Ahora mismo estoy en Team USA. Mi trabajo es salir ahí y competir por Team USA. Y después del martes, para mí todo gira alrededor de los New York Mets”.
El lanzador también repasó su relación con el torneo desde la niñez. “He visto muchísimo de los WBC mientras crecía”, recordó. “Recuerdo a Adam Jones robándose una pelota, quiero decir que en 2017. Sí, 2017. Y obviamente todo el mundo recuerda el enfrentamiento Trout-Ohtani del último WBC”.
Esa memoria como aficionado, dijo, se conecta ahora con una vivencia mucho más intensa desde adentro del dugout. “Como fanático del juego, momentos así son muy divertidos de ver”. Y al referirse a la decisión de DeRosa de darle la pelota para la final, añadió: “Espero que DeRo haya visto qué clase de competidor soy. Estoy súper emocionado de recibir la pelota y salir ahí a competir. Lo único que quiero hacer es ganar”.
McLean reconoció, además, que la experiencia dentro del torneo lo ha impactado incluso más de lo que esperaba. “Obviamente, yo sabía del talento de todos los jugadores en todos los equipos al llegar, y sabía que los fanáticos iban a ser increíbles; pero anoche, como dijo DeRo, fue especial”.
También describió cómo vive el juego desde el dugout cuando no está en la lomita. “No hay nada mejor que estar en la baranda del dugout y estar en cada momento con el tipo que está en la lomita o el tipo que está en la caja”. Y cerró con una reflexión sobre la intensidad emocional del Clásico: “Sabía que iba a querer ganar, pero no esperaba estar con el corazón acelerado más en la banca que en la lomita, viviendo y muriendo con cada momento. Creo que esa es la parte más especial de este evento”.





