El atacante, identificado como Patrick Joseph White, abrió fuego contra varios edificios de los CDC antes de morir en un enfrentamiento con la policía
ATLANTA — Un trágico episodio de violencia sacudió la tarde del viernes a la ciudad de Atlanta, cuando un hombre armado abrió fuego frente a la sede de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y en las inmediaciones de la Universidad Emory. El tiroteo, ocurrido poco antes de las 5 p. m. del 8 de agosto, dejó como saldo la muerte de un oficial de policía y del agresor, así como daños materiales en al menos cuatro edificios del complejo federal.
El atacante, identificado como Patrick Joseph White, de 30 años y residente de Kennesaw, Georgia, inició el ataque desde un CVS ubicado sobre Clifton Road, directamente frente al campus de los CDC. Armado con varias armas de fuego y abundante munición, disparó repetidamente contra las instalaciones. Las autoridades aún investigan si su objetivo era deliberadamente la institución, aunque versiones preliminares apuntan a que el sospechoso culpaba a la vacuna contra el Covid-19 de problemas de salud personales.
La respuesta policial fue inmediata. Entre los agentes que acudieron a la emergencia estaba David Rose, de 33 años, miembro del Departamento de Policía del Condado de DeKalb, quien resultó gravemente herido y falleció posteriormente en el Hospital Universitario Emory. Rose deja a su esposa, dos hijos pequeños y un tercero en camino.
«Este oficial respondió como estaba entrenado para hacerlo, y durante ese incidente perdió la vida», declaró el jefe interino de la Policía de DeKalb, Greg Padrick. La directora ejecutiva del condado, Lorraine Cochran-Johnson, subrayó el impacto humano de la tragedia: «Esta noche, hay una esposa sin marido y tres hijos, uno no nacido, sin padre».
Tras el inicio del tiroteo, tanto los CDC como la Universidad Emory ordenaron el confinamiento inmediato de estudiantes, empleados y visitantes. Las alertas en redes sociales instruyeron a «correr, esconderse, luchar» y evitar la zona. Durante más de una hora, la orden de refugio se mantuvo activa mientras equipos de la policía local, el FBI y la Oficina de Investigación de Georgia aseguraban el perímetro.
En medio de la confusión, 92 niños que se encontraban en la guardería del campus de los CDC fueron puestos a salvo. No se registraron heridos entre civiles o miembros de la comunidad universitaria.
El tiroteo culminó con la muerte de White dentro del mismo CVS donde comenzó el ataque. Las autoridades no han confirmado si las heridas fueron autoinfligidas o provocadas por la respuesta policial.
La directora de los CDC, Susan Monarez, lamentó el ataque y honró la labor del agente caído. «Estamos consternados por el ataque de hoy en nuestro campus Roybal. Un valiente agente del orden perdió la vida y otro resultó herido después de que un hombre armado abriera fuego contra nuestras instalaciones», expresó en redes sociales.
La investigación continúa abierta y sin un motivo oficial plenamente confirmado, aunque las autoridades reconocen que el evento pudo haber sido mucho más letal de no ser por la rápida respuesta de las fuerzas del orden.




