Miembro fundador de la SOPI y mentor de generaciones, deja un legado científico y educativo invaluable para la conservación de las aves en el Caribe
SAN JUAN – La comunidad científica y ambiental de Puerto Rico lamenta la pérdida del profesor Raúl A. Pérez-Rivera, uno de los principales pilares de la ornitología en la isla, quien falleció el pasado 25 de diciembre de 2025 tras una breve batalla contra el cáncer. Fundador de la Sociedad Ornitológica Puertorriqueña, Inc. (SOPI), Pérez-Rivera dedicó más de cinco décadas al estudio y la protección de las aves del Caribe, con una pasión singular por las especies endémicas de Puerto Rico.
Biólogo de formación, comenzó su carrera en el estudio de invertebrados, pero pronto volcó su interés hacia la conservación de aves. Fue uno de los más firmes defensores de la Paloma Sabanera (Patagioenas inornata wetmorei), subespecie puertorriqueña que estuvo al borde de la extinción en los años 70. Su trabajo pionero documentó exhaustivamente la ecología, dieta y reproducción de esta ave, y diseñó protocolos de cría en cautiverio entre 1983 y 2003, con la esperanza de futuras reintroducciones.
Pérez-Rivera fue autor de más de 150 publicaciones científicas sobre historia natural, ecología y educación ambiental. Sus investigaciones complementaron trabajos clásicos como Las Aves de Puerto Rico, de Virgilio Biaggi, y aportaron observaciones clave sobre comportamiento, hábitat y distribución, especialmente de columbiformes y especies del grupo Thraupidae.
Sin embargo, su mayor legado fue como educador. Como profesor en la Universidad de Puerto Rico, formó a miles de estudiantes que hoy ocupan puestos clave en agencias ambientales, organizaciones sin fines de lucro y universidades, dentro y fuera del país. Muchos de ellos lo consideran un héroe anónimo de la conservación, cuyo «ADN académico» se replica en prácticas de manejo, políticas públicas y proyectos de restauración ecológica alrededor del mundo.
“Raúl nos hará falta profundamente, pero su legado perdurará en cada acción que tomemos para proteger nuestra biodiversidad”, expresó Leopoldo Miranda-Castro, ex presidente de SOPI y ex director regional del Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre en EE.UU.
La Sociedad Ornitológica Puertorriqueña y toda la comunidad ambiental reconocen su vida como un ejemplo de compromiso, conocimiento y generosidad. Su nombre permanecerá asociado a cada ave protegida y cada bosque restaurado en Puerto Rico.





