Comunidad universitaria respaldaba a Mayra Charriez, pero el puesto es para Muñoz, recordado por el escándalo de CRECE-21 y respaldado por Ángel Cintrón
Por Sandra D. Rodríguez Cotto
En Blanco y Negro
SAN JUAN, Puerto Rico – El expresidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Miguel Muñoz, está a punto de regresar al cargo como presidente interino, a pesar del fuerte rechazo de la comunidad universitaria, que lo vincula con casos de corrupción y mala gestión.
EN BLANCO Y NEGRO confirmó, a través de múltiples miembros de la Junta de Gobierno de la UPR y otras fuentes universitarias, que Muñoz ha sido impulsado al puesto con el respaldo del cabildero y exdirector de campaña de la gobernadora Jennifer González, el exlegislador Ángel Cintrón. Este último afirma hablar en nombre de la gobernadora, lo que ha generado indignación en el gremio universitario.
“Cintrón lleva años circulando por la Universidad con contratos directos e indirectos”, sostuvo una fuente.
“Es el poder detrás del trono. Ha puesto y quitado presidentes, como Miguel Muñoz y José Ramón de la Torre en 2009, y también a rectores, como Ana Guadalupe en 2010. Parece que, una vez más, se saldrá con la suya”, añadió otra fuente.
Respaldo a Charriez ignorado
La comunidad universitaria apoyaba ampliamente a la actual vicepresidenta de Asuntos Estudiantiles, Mayra Charriez, como presidenta interina. Consejos Generales de Estudiantes de recintos como Aguadilla, Mayagüez, Arecibo y Río Piedras enviaron cartas de respaldo, sumándose al apoyo de los docentes.
Sin embargo, la política partidista parece haber prevalecido sobre los intereses universitarios. Este interinato durará hasta el 30 de junio, cuando la Junta de Gobierno debe seleccionar a un presidente en propiedad.
El rechazo a Muñoz es contundente. Este medio recibió comunicados y correos electrónicos de grupos universitarios y representantes claustrales ante la Junta Universitaria, expresando su preocupación por la crisis que enfrenta la UPR y el riesgo que supone su estabilidad financiera y académica.
El escándalo de CRECE-21 y otras polémicas
“Nos preocupa enormemente que la Junta de Gobierno contemple como presidente interino a un candidato con un historial cuestionable”, manifestaron los representantes claustrales.
Entre las razones expuestas destacan:
- Protección a sus allegados en lugar de defender a la universidad.
- La crisis con la National Science Foundation (NSF), que costó más de $7 millones.
- El esquema de fraude de fondos de CRECE-21.
- Probatorias de la Middle States Commission on Higher Education (MSCHE) debido a la radicación tardía de estados financieros auditados y el Single Audit federal.
- Emisión de tres cheques sin justificación válida, bajo la errónea impresión de que seguía órdenes del gobierno de turno.
“Designar a un líder con estos antecedentes enviaría un mensaje equivocado sobre la dirección y el compromiso de la Junta de Gobierno con la universidad”, advirtieron.
CRECE-21 fue un proyecto de colaboración entre la UPR y el Departamento de Educación para capacitar a maestros del sistema público entre 2009 y 2012. La UPR facturó $55.3 millones, pero el proyecto fracasó: no cumplió las expectativas y no logró certificar maestros en áreas de difícil reclutamiento.
Por este caso, fueron convictos los rectores Juan Varona (Cayey), Yanaira Vázquez (Utuado) y Juan Ramírez (Arecibo), todos supervisados por Muñoz.
En una reunión celebrada el miércoles 12 de febrero, la Junta Universitaria —compuesta por profesores y estudiantes de todos los recintos— aprobó una resolución oponiéndose a Muñoz por su vinculación con el fraude de CRECE-21.
La campaña por Muñoz
Fuentes dentro de la Junta aseguran que la entidad descartó a candidatas como la exrectora del Recinto de Mayagüez, Wilma Santiago, y la rectora del Recinto de Ciencias Médicas, Myrna Quiñones.
Hasta hace unos días, los candidatos con más respaldo eran el actual vicepresidente de Asuntos Académicos, Orestes Quesada, y la vicepresidenta de Asuntos Estudiantiles, Mayra Charriez. Ambos ofrecían continuidad en la administración, evitando cambios drásticos en pleno semestre. Se esperaba que la designación recayera en Charriez.
Sin embargo, hace dos días, entró en juego Muñoz, impulsado por Ángel Cintrón.
Según fuentes, el martes pasado, Cintrón se comunicó con el presidente de la Junta de Gobierno, Ricardo Dalmau, dándole instrucciones en nombre de la gobernadora para que los nueve miembros de la Junta nombrados por administraciones anteriores cerraran filas con Muñoz. La Junta de Gobierno está compuesta por 13 miembros, incluyendo dos estudiantes y dos profesores.
Repudio absoluto
La Junta Universitaria también recordó que, bajo la administración de Muñoz, la UPR perdió millones de dólares por incumplimientos con la NSF y no entregó a tiempo los estados financieros de la universidad, lo que puso en riesgo su estabilidad institucional.
Además, persiste la preocupación por un incidente en el que Muñoz fue engañado por un reo que se hizo pasar por el exlegislador y cabildero Jorge Colberg Toro. Este lo convenció de adelantar un cheque por $50,000, aunque la Policía logró detener el pago a tiempo.




