La directora general de Pago de los Capellanes destacó la cultura vinícola la isla durante su primera visita a la Isla y reafirmó la apuesta de la bodega por la identidad de cada viñedo y la visión a largo plazo
SAN JUAN, Puerto Rico
La cultura del vino en Puerto Rico y el conocimiento demostrado por los consumidores locales fueron algunos de los aspectos que más sorprendieron a Estefanía Rodero-Villa, directora general de Pago de los Capellanes y O Luar do Sil, durante su primera visita a la Isla para presentar personalmente los vinos de ambos proyectos familiares.
“Me ha sorprendido muchísimo el amor que tenéis hacia el vino, la cultura tan interiorizada en vuestro día a día, cómo respetáis el trabajo de viticultura y de vinificación y lo presente que está en vuestro día a día”, afirmó Rodero-Villa durante una actividad celebrada en Almacén del Vino.
La ejecutiva también destacó la acogida que recibió tanto ella como las marcas que representa.
“La verdad que estoy contentísima y muy emocionada de esta primera visita a Puerto Rico. Me ha sorprendido muchísimo la calidez de la gente, la buena acogida conmigo en particular y con nuestra marca, con Pago de los Capellanes y con nuestros blancos O Luar do Sil de Valdeorras también”, expresó.
Rodero-Villa pertenece a la segunda generación de la familia fundadora de Pago de los Capellanes, bodega establecida en 1996 por Paco Rodero y Conchita Villa en Pedrosa de Duero, Burgos, en el corazón de la Ribera del Duero. Desde entonces, la empresa se ha desarrollado alrededor de la elaboración de vinos tintos a partir de la variedad Tempranillo y de una filosofía centrada en el trabajo del viñedo.
Según explicó, el principal objetivo de la bodega ha sido mantener el foco en la calidad y en la expresión individual de cada parcela.
“Nosotros lo que pretendemos siempre desde el principio, nuestro objetivo y nuestro foco, es cuidar nuestros viñedos uno a uno como nuestras criaturas y que el consumidor encuentre en cada copa la identidad de cada uno de nuestros viñedos”, señaló.
Esa búsqueda de identidad, añadió, es lo que distingue a sus vinos dentro de una de las regiones más reconocidas de España.
“Lo más importante para nosotros es que cada vino tenga su identidad y que sean vinos limpios, bien hechos, agradables y donde el consumidor encuentre lo que anda buscando”, indicó.
La directora general sostuvo que quienes buscan un Ribera del Duero tradicional encontrarán en Pago de los Capellanes un estilo fiel a esa herencia.
“Seguramente vendrá buscando un Ribera del Duero tradicional, con amabilidad y con paso agradable también. Yo creo que se va a encontrar en casa, va a encontrar lo que anda buscando, que es un Ribera del Duero bien elaborado y atemporal”, afirmó.
Durante su visita también presentó O Luar do Sil, el proyecto desarrollado por la familia en Valdeorras, Galicia, especializado en vinos blancos elaborados con la variedad Godello. La bodega busca reflejar el carácter de esa región a través de vinos marcados por la mineralidad, la frescura y la estructura.
La conversación también abordó los retos que enfrenta actualmente el sector vitivinícola. Rodero-Villa señaló que la estrategia de la empresa ha sido mantenerse enfocada en los vinos, en el equipo humano y en el consumidor, mientras incorporan innovaciones de manera constante y planificada.




“Nuestro reto desde el principio ha sido focalizarnos en nuestros vinos, focalizarnos en nuestro equipo, focalizarnos en el consumidor y estar al día, por supuesto, de todas las innovaciones que vayamos encontrando”, sostuvo.
La ejecutiva destacó que la industria del vino exige una visión de largo plazo, ya que muchas de las decisiones adoptadas hoy tardan años en mostrar resultados.
“El mundo del vino es un mundo en el que todo se cocina a fuego lento. Las decisiones que tomamos hoy vamos a ver su repercusión en cinco o diez años. Sin prisa, pero sin pausa, pasito a pasito, pasitos muy sólidos y siempre con esa visión y con esa ilusión”, expresó.
Rodero-Villa aseguró además que la experiencia vivida en Puerto Rico le dejó una impresión particularmente positiva sobre la relación de los consumidores con el vino.
“Eso ha sido lo más sorprendente, así que ojalá todo el mundo tomara ejemplo de Puerto Rico”, afirmó.
La visita se produjo en un contexto en el que, según la información distribuida por la empresa, el consumidor puertorriqueño muestra un interés creciente por vinos de alta gama, proyectos familiares con identidad propia y experiencias vinculadas al origen, la cultura y la historia detrás de cada etiqueta.
Pago de los Capellanes es reconocida por etiquetas como Crianza, Reserva, El Nogal, Doroteo y Un Sueño en las Alturas, mientras que O Luar do Sil representa la apuesta de la familia Rodero-Villa por la denominación de origen Valdeorras y la variedad Godello.





