En Miami, el venezolano respondió a la idea de que su equipo juega “por Latinoamérica”, habló del festejo con baile y de su enfoque para soltar un mal turno; su primo Acuña Jr. celebró la unidad regional y pidió calma con el arbitraje
MIAMI, Florida – Maikel García escuchó el planteamiento y lo cortó sin pelearlo. En la conferencia de prensa posterior a la semifinal ante Italia, un periodista contó que, fuera del estadio, fanáticos puertorriqueños y dominicanos decían que Venezuela iba a jugar “por Latinoamérica” y que estaban listos para apoyarlos. García agradeció el gesto, pero fijó la prioridad del grupo: “Como jugadores venezolanos, estamos jugando por nuestro país… estamos jugando por Venezuela en primer lugar”.
En la misma respuesta, el antesalista reconoció que ese respaldo también tiene un valor regional. Dijo que apoyar a Venezuela es una manera de “poner a Latinoamérica en una posición alta”, mostrar el talento que hay en la zona y demostrar el nivel del béisbol latino, pero insistió en que el motor principal es Venezuela.
Su primo, Ronald Acuña Jr., sentado a su lado, reaccionó desde otra perspectiva. “Muy feliz por ese apoyo porque somos Latinoamérica”, dijo, y añadió que existe cariño mutuo con República Dominicana. Acuña Jr. sostuvo que el equipo saldrá a dar lo mejor, sin prometer nada más allá de competir.
La conferencia bajó de tono cuando preguntaron por el arbitraje. Acuña Jr. evitó polémicas y pidió entender el contexto: “Los umpires son seres humanos y cometen errores… esto es parte del juego. Tienes que mantenerte calmado y enfocado”.
García, por su parte, contó cómo se vivió el postjuego puertas adentro. Dijo que en el clubhouse hubo “mucho baile” y que el grupo celebró fuerte el pase. En una pregunta ligera sobre quién era el mejor bailarín, soltó una línea que provocó risas: “Honestamente, creo que mi primo es el mejor bailarín”. No identificó a cuál primo se refería.
Más allá del relajo, García volvió a lo suyo: la cabeza. Habló de una noche en la que se ponchó tres veces antes de conectar un batazo clave y explicó que su ajuste ha sido mental: no quedarse atrapado en lo que no puede cambiar. Dijo que ahora su enfoque es jugar “por el país” y soltar el turno anterior.
En otro tramo, Acuña Jr. mencionó que el equipo tuvo que procesar bajas por lesiones y ausencias en el roster. Admitió que fue difícil, pero insistió en que se sostuvieron creyendo en el grupo completo.
El mensaje que se repitió, con distintos matices, fue simple: agradecen el respaldo de Puerto Rico y de la región, lo valoran, pero dentro del equipo no hay confusión sobre a quién representan primero. Venezuela, como dijo García, juega por Venezuela.





