La empresa informó un alza en los índices de duración y frecuencia de interrupciones durante el segundo trimestre fiscal
SAN JUAN (EFE) – LUMA Energy dijo este miércoles que debido a insuficientes fondos para mantener reservas y flujo de caja saludable para la operación y mantenimiento del sistema de transmisión y distribución en el servicio eléctrico, el índice de duración y frecuencia promedio de apagones han aumentado.
Así lo dejó saber LUMA Energy en un comunicado de prensa, luego de presentarle ayer, martes, ante el Negociado de Energía de Puerto Rico un reporte trimestral de métricas que confirma que la falta de acceso a dichos fondos han reducido la capacidad para ejecutar mantenimiento planificado y trabajos preventivos esenciales.
Este escenario, detalló LUMA en la nota, se reflejó en un aumento del 16.2 % en el Índice de Duración Promedio de Interrupciones y del 3.3% en el Índice de Frecuencia Promedio de Interrupciones durante el segundo trimestre del año fiscal en curso.
«Nuestro enfoque ha sido maximizar los limitados recursos financieros para completar mejoras a nivel de transmisión y subestaciones que estabilizan el sistema eléctrico y reducen el riesgo de interrupciones a gran escala como las que se registraron en el pasado», expresó Alejandro Figueroa, principal ejecutivo de Regulatorio de LUMA, en el comunicado.
Como resultado de estas limitaciones, una parte significativa de los esfuerzos operacionales se ha tenido que redirigir para atender fallas y condiciones críticas provocadas por el deterioro continuo de equipos obsoletos, lo que afecta la estabilidad del sistema y el servicio que reciben los clientes.
Por su parte, la vicepresidenta de Fondos Federales de LUMA, Doriel Pagán, destacó que «no invertir adecuadamente en el sistema en este momento podría resultar en costos significativamente mayores a futuro, debido al acelerado deterioro de la infraestructura eléctrica».
La ingeniera reiteró que contar con fondos oportunos y predecibles de todas las fuentes disponibles es clave para sostener la planificación operativa del sistema y ejecutar intervenciones preventivas de forma ordenada, evitando que condiciones existentes se conviertan en interrupciones mayores para las comunidades.




