La política del espectáculo y la ausencia de gobernanza
Por Wilda Rodríguez
Periodista
La frase más usada por los políticos en convenciones, cócteles y cenas es: “Tenemos que hablar…” de tal o cual cosa. Luego presumen ante sus electores de que hablaron con fulano o mengano de tal y cual tema.
Si Jennifer González (JGo) hubiese hablado con todos los que dijo haber conversado sobre Puerto Rico la semana pasada, deberíamos estar felices. Todos nuestros problemas estarían camino a solucionarse.
Embuste, otro embuste. JGo hizo en la reunión de gobernadores republicanos en Washington D.C. lo que todos hacen y fueron a hacer: comer, beber y retratarse. A eso le llaman, en palabras finas, confraternizar. De allí no salió una sola solución ni un compromiso para con Puerto Rico. Lo que pasa en las convenciones se queda en las convenciones.
Escribo esto porque ustedes deben haberse dado cuenta de que JGo se ha dedicado a confraternizar. Deberían preguntarse si para eso la eligieron, qué podemos esperar de su gobernación (si algo) o cuál fue el verdadero interés en ganarla. ¿Por qué se gastó $27 millones en la campaña si no le interesa gobernar? ¿Cuántas veces su administración va a reduplicar esa cifra a favor de los magnates del Partido Nuevo Progresista y sus amigos del alma? Con la primera orden ejecutiva a favor de sus suegros, se cubrió por lo menos el primer millón.
JGo ha cortado cintas, inaugurado cosas, hecho conferencias de prensa para anunciar tonterías (comparadas con la complejidad de los asuntos del país) y ha viajado. Eso, sobre todo.
Entre las conferencias que ha celebrado se destacan dos: cuando anunció la orden ejecutiva para favorecer a los suegros en la polémica de La Parguera y cuando dijo que LUMA no se iba todavía. La de las redadas de inmigrantes, que se esperaba con ansiedad por los dominicanos que votaron por ella y con curiosidad por el resto del país, fue un gagueo político. Lo que mejor se recuerda es su reconocimiento de que el territorio “no se puede dar el lujo de no cumplir” las órdenes de Trump.
Fue a la inauguración de Donald Trump como presidente y confraternizó. De allá vino diciendo que aprovechó el viaje a Washington para reunirse con congresistas y funcionarios nominados al gabinete de Trump. ¿Sabemos qué resultado tuvieron esas reuniones?
De hecho, aquí se habló más de un video que no sé a ciencia cierta de qué ocasión era, pero sí que fue un poema en invisibilización. Tantas veces lo vi, tantas reí. Fue cómico ver cómo Trump se las ingenió para saludar a personas frente, al lado y hasta detrás de ella sin verla. Petite no es.
Viajó a España a inaugurar el pabellón de Puerto Rico en una feria de turismo y logró una reunión breve con el rey de España en la que discutió asuntos “pertinentes” a la relación entre España y Puerto Rico. ¿Alguien me puede decir de qué rayos hablaron? Probablemente le dijo que estaba contenta de que se estrechen los lazos comerciales entre ambos países. Bien específico. Me intriga si se refirió a Puerto Rico como país, territorio no incorporado de EE.UU. o excolonia de España. Nunca lo sabremos.
Después tomó otro avión y se fue a la reunión de la Asociación de Gobernadores Republicanos. Se retrató con todo el que pudo, las veces que pudo. Con todos habló también de los asuntos de Puerto Rico. Pero ya sabemos que lo que pasa en las convenciones políticas se queda en las convenciones políticas, como en Las Vegas. Esa es la norma, y todos los que van lo saben. Cómo los políticos le venden su participación en esas fiestas es otra cosa.
Aquí se vendió la participación de JGo en esa reunión como si ella fuera la anfitriona. Ese es el estilo de las relaciones públicas para destacar la nada. Comunicados de prensa intrascendentales cada par de días y fotografías para fingir poder político. Un ejemplo clásico es el pie de foto de una imagen con el secretario de Energía federal, Chris Wright. Y cito:
“El secretario de Energía Chris Wright está comprometido en maximizar el potencial energético de los Estados Unidos. Trabajaremos juntos para asegurar que todos los americanos, tanto en los estados como los que residimos en Puerto Rico, tengamos un sistema de energía accesible y confiable”.
Selección perfecta de palabras para no meter la pata diciendo nada.
Lo realmente mágico fue el momento del saludo protocolario de Donald Trump a los ocho nuevos gobernadores republicanos. Ella es una de ellos, por lo que su nombre aparecería en el teleprompter. Fue impresionante que pusieran sus dos apellidos y que Trump los leyera bien. Le costó un poco de trabajo, pero dijo “Colón” y no “Colon”. Eso le dio derecho al pie de foto en Instagram destacando que ella y Trump cenaron juntos esa noche. No recuerdo si dijo que se le sentó en la falda.
Mientras JGo confraterniza, ¿quién está gobernando? La pareja del momento: el secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, y su flamante esposa, la honorable Verónica Ferraiuoli Hornedo, secretaria de Estado. Qué maravillosa casualidad que ambos tengan el resumé correcto para sus posiciones. Él está acostumbrado a hacerle el trabajo a Jennifer (ha sido su jefe de campaña política cinco veces) y ella tiene nombre de presidenta latinoamericana. Él fue acusado de violencia doméstica hace unos años, y ella declaró recientemente que pasaron la página.
Sabemos que Domenech también es capaz de violencia política. Las campañas de JGo de 2024 fueron particularmente violentas. No es difícil sospechar que sea capaz de violencia (abuso) de poder para reduplicar la inversión en elegir a JGo como gobernadora; ese es su verdadero rol en La Fortaleza. Además de los poderes que le ha conferido la gobernadora para intervenir en todas las agencias gubernamentales, Domenech actúa como agente fiscal, asesor financiero y agente informativo (AAFAF) de todas las entidades del gobierno, incluyendo los 78 municipios. Si se escribe como truco, parece truco y huele a truco, es truco.
Una pena que la fiscalización del gobierno solo se esté dando desde la legislatura en las voces de la delegación del PIP y Eliezer Molina. La Alianza, certificada como la segunda fuerza política en las elecciones de 2024, está desarticulada. Los partidos Movimiento Victoria Ciudadana y Proyecto Dignidad no figuran en el momento político que vive el país.
Es preciso destacar que no le va del todo bien a JGo. LitData, firma de medición con prestigio merecido por su trayectoria, acaba de revelar que los niveles de favorabilidad de JGo están en negativo. De la muestra estudiada, el 36 % de la población tendría una percepción negativa de JGo, frente a un 32 % de percepción positiva. El 33 % de la muestra se revela como neutral.
Esto no es bueno. Probablemente JGo y su gente crean que no deben preocuparse mucho a casi cuatro años de las próximas elecciones, teniendo tiempo de recuperarse y revalidar en 2028.
Aun así, no es bueno. Levanta muchas interrogantes sobre la administración gubernamental y es evidencia suficiente para nuestras sospechas. Si a cincuenta y tantos días de gobierno no tiene nada que mostrar a su favor, habría que preguntarse: ¿para qué quiso ser gobernadora?





Totalmente cierto a la última pregunta.
Cierto
Excelente columna que expone la realidad de la gobe. Nuestro país merece RESPETO .