Terrenos con valor ecológico y arqueológico fueron impactados sin permisos ni vistas públicas, denuncia Hacienda Campo Rico
SAN JUAN (EFE) – La Junta de Planificación (JP) admitió este miércoles en vistas públicas del Senado que parte de la expansión del vertedero de Carolina está en terrenos cuyo uso debe destinarse a la conservación por el valor de los recursos naturales y arqueológicos.
En este contexto, el presidente de la Hacienda Campo Rico, Luis Rivera, solicitó a las autoridades que se detenga el depósito de basura en ese predio y que se restaure.
Por su parte, Carlos R. Santos, de la JP, indicó que parte de esos terrenos considerados como zona de amortiguamiento fueron impactados y que el municipio podría pedir un cambio en la calificación y, el resto, destinarlos a conservación.
Sin embargo, la administración municipal no ha solicitado ese proceso mediante una consulta de ubicación ni mediante una actualización del Plan de Ordenación Territorial.
El presidente de Hacienda Campo Rico aclaró que no persigue el cierre del vertedero de Carolina porque redundaría en un problema para la ciudad.
No obstante, procuran que opere conforme a leyes y reglamentos y, que se detenga el depósito de basura en la zona de amortiguamiento por el impacto adverso a los recursos y a la economía de la zona.
En la ponencia escrita, la JP explicó que en la Zona de Amortiguamiento los terrenos están clasificados como Suelo Rústico Especialmente Protegido, Suelo Rústico Común, Suelo Rústico Especialmente Protegido Agrícola.
Además, el terreno es parte del Área del Plan Especial del Bosque de Piñones (de 1995) y está protegida por la Ley del Carso (1999).
Santos indicó que ha intentado comunicarse con el Municipio de Carolina para atender esta situación, pero no ha recibido respuestas.
El presidente de la Hacienda Campo Rico expresó que de las 35 cuerdas de terreno que constituyen la Zona de Amortiguamiento al norte del vertedero, ya han sido impactadas cerca de 20 cuerdas.
Asimismo, Rivera indicó que el municipio de Carolina expropió esas 35 cuerdas de terreno a los antiguos dueños de la propiedad donde ubica la Hacienda Campo Rico, tras la aprobación de la Junta de Planificación (2003), para destinarlos como Zona de Amortiguamiento por su alto valor ecológico y arqueológico.
No obstante, la operación del vertedero comenzó a extenderse al norte en la zona de amortiguamiento afectando a los vecinos sin instalar un ‘liner’ para contener los lixiviados de la basura.
Todo ello sin la aprobación de una consulta de ubicación de la Junta de Planificación, sin emitir una Declaración de Impacto Ambiental y con la ausencia de vistas públicas.
No obstante, la operación del vertedero comenzó a extenderse al norte en la zona de amortiguamiento afectando a los vecinos sin instalar un ‘liner’ para contener los lixiviados de la basura.





