El Caucus Claustral advierte sobre los riesgos para la diversidad académica y el prestigio institucional tras el manejo unilateral de Luis A. Ferrao
San Juan (EFE) – El Caucus Claustral de la Junta Universitaria de la Universidad de Puerto Rico (UPR) reclamó este sábado «soluciones reales», advirtiendo que el retiro de la propuesta de suspender las admisiones a 64 programas académicos «no soluciona los problemas de gobernanza ni de matrícula».
«Se deben buscar alternativas viables para fortalecer la matrícula y garantizar los recursos económicos necesarios, de modo que se preserve la variedad de programas que atienden las demandas sociales, culturales y económicas de Puerto Rico», afirmó la Junta Universitaria.
En un comunicado, señaló los efectos adversos que esta iniciativa de suspender las admisiones habría tenido, y que aún podrían resurgir, sobre la educación superior pública y la ciudadanía en general.
En primera instancia, la cancelación de las admisiones en programas con menor matrícula significaría una reducción de oportunidades educativas en diversas regiones del país.
De la misma manera, una oferta académica podría disminuir la diversidad de oportunidades de investigación, debilitando la competitividad de la UPR a nivel nacional e internacional, detalló la nota.
El cierre o la moratoria de programas también implicaría un riesgo para acreditaciones especializadas y para subvenciones o propuestas federales asociadas a dichas áreas de estudio, lo cual afectaría directamente el prestigio y los recursos de la institución.
Otro aspecto preocupante es, según el texto, el posible efecto que estas medidas tendrían en el ámbito laboral y económico. Al reducir la oferta de programas sin un análisis exhaustivo ni un proceso de diálogo, se podría propiciar la pérdida de puestos de trabajo para la facultad y el personal no docente.
Peor aún, un eventual retiro masivo de profesores y empleados administrativos impactaría el fideicomiso universitario y mermaría la capacidad de la UPR para seguir cumpliendo con su misión de educación e investigación.
Además, la manera en que se hizo público el anuncio refleja una marcada falta de diálogo y transparencia. No se consultó a los Senados Académicos, a la propia Junta Universitaria ni a otros sectores fundamentales de la comunidad universitaria, lo que evidencia un modelo de gobernanza unilateral.
Ante estos hechos, el Caucus Claustral de la Junta Universitaria reafirmó su compromiso con «la defensa de la diversidad y la calidad de la oferta académica».
«Consideramos inaceptable que se pongan en marcha directrices que socaven el rol de la UPR como institución pública de excelencia, sin un proceso de discusión abierto, transparente y democrático», lee la nota.
Por último, lamentó el estilo de gobernanza unilateral del Dr. Luis A. Ferrao Delgado y, dada la manera en que se han manejado estas iniciativas, le retiró la confianza en su capacidad de presidente de la UPR.
Ferrao revirtió ayer su decisión previa de ordenar una moratoria en las admisiones a 64 programas por baja matrícula, pero urgió a los rectores a emitir otro informe de evaluación de programas no más tarde del 21 de mayo del 2025.
La decisión llegó después de que más de una docena de organizaciones estudiantiles y profesorado de la UPR convocaron a una manifestación masiva el próximo 29 de enero para denunciar el plan de clausurar los programas académicos.





