Informe del Observatorio de Equidad de Género advierte sobre el repunte de la violencia feminicida y la urgencia de acción estatal
SAN JUAN, Puerto Rico – Siete feminicidios, nueve intentos de asesinato y decenas de desapariciones marcaron el mes de julio como uno de los más dolorosos del año en la lucha contra la violencia de género en Puerto Rico. Así lo establece el informe mensual del Observatorio de Equidad de Género (OEG), publicado el 31 de julio de 2025, en el que se documenta la situación al cierre de los primeros siete meses del año.
El informe confirma que, entre el 1.º y el 31 de julio, siete mujeres fueron asesinadas en contextos que se clasifican como feminicidios directos e indirectos, entre ellas Keitshalys Rodríguez Figueroa, de apenas 18 años; Keyshla Rivera Ocasio, madre de un infante de 18 meses; Vilmarie Torres Rodríguez, asesinada frente a su hijo menor; Jennifer Ortiz Santiago, entre otras mujeres que fueron víctimas en sus propios hogares o espacios públicos. También se suman nueve intentos de feminicidio ocurridos en el mismo mes.
Desde el inicio del año hasta el 31 de julio, el Observatorio ha contabilizado 36 feminicidios (30 directos y 6 indirectos), así como 76 intentos de feminicidio, una cifra que ya supera la totalidad de intentos registrados durante todo 2024. Además, 40 mujeres y niñas permanecen desaparecidas, algunas desde años anteriores, sin que se hayan esclarecido sus paraderos.
“El mes de julio nos deja un saldo devastador que no puede ni debe ser ignorado. Estas cifras no son simples estadísticas: son vidas perdidas, familias destruidas y comunidades profundamente afectadas”, afirmó el Observatorio en su comunicado, en el que también llama a “la empatía, la exigencia y la acción colectiva”.
Crimen íntimo y negligencia estatal
Del total de feminicidios registrados en 2025, 13 han sido clasificados como feminicidios íntimos, en los que el agresor fue una pareja o expareja de la víctima. De estos, al menos siete terminaron en el suicidio del agresor, una tendencia que refleja dinámicas extremas de control, celos y desesperación.
En varios de los casos documentados, como el de Keitshalys, Vilmarie o Linda Mariett Ledee, los feminicidios ocurrieron pese a señales previas de violencia o situaciones de vulnerabilidad, como separaciones recientes, relaciones conflictivas o antecedentes de violencia doméstica. En otros, como en el caso de Caroline Bau, se identificó un historial de intervención con el Departamento de la Familia sin protección efectiva, lo que refuerza las denuncias de omisión por parte del Estado.
A su vez, el Observatorio señala que 14 casos permanecen bajo investigación, sin información clara sobre el móvil, el victimario o la causa de muerte. Muchos de estos cuerpos fueron encontrados en condiciones que sugieren violencia extrema o posibles prácticas feminicidas no reconocidas oficialmente.
Desapariciones persistentes
En el mismo periodo, se reportaron 42 desapariciones de mujeres y niñas, de las cuales 38 han sido localizadas. No obstante, 40 mujeres continúan desaparecidas, algunas desde el 2020, lo que evidencia fallas sistemáticas en la búsqueda y seguimiento de estos casos. En al menos uno de los casos, la desaparición terminó en un feminicidio confirmado.
“El feminicidio y las desapariciones de mujeres son una crisis de salud pública que requiere recursos sostenidos, voluntad política y una respuesta inmediata”, sostuvo el Observatorio en su comunicado. La organización también reiteró su compromiso con la documentación, la denuncia y la transformación, y exhortó a la ciudadanía a no normalizar la violencia machista.
El informe, respaldado por organizaciones como Coordinadora Paz para las Mujeres, Proyecto Matria, Taller Salud y Kilómetro 0, subraya que el abordaje estatal ha sido insuficiente, y que urge una política pública integral con perspectiva de género, acceso a servicios de apoyo, protección efectiva y educación transformadora.
“Que este informe no solo nos informe. Que también nos convoque: a la memoria, a la acción y a la esperanza de un país donde las mujeres y niñas vivan libres de violencia”, concluye el comunicado.




