La 4ta Jornada de Artivismo culmina con experiencias transformadoras y compromiso renovado con la justicia ambiental
SAN JUAN, Puerto Rico – En un momento en que el cambio climático amenaza comunidades y ecosistemas, un grupo de once jóvenes puertorriqueños demostró que el arte y la solidaridad siguen siendo poderosas herramientas de resistencia.
Durante dos intensas semanas, la 4ta Jornada de Artivismo por la Justicia Climática (JAJUC) reunió a participantes de 16 a 22 años que, mediante talleres creativos, recorridos educativos y ceremonias ancestrales, vivieron un proceso de aprendizaje profundo y conexión con la tierra.
Organizada por El Puente Puerto Rico, la jornada ofreció espacios donde la denuncia y la imaginación colectiva se encontraron para reflexionar sobre la crisis climática y sus impactos en comunidades vulnerables. Entre las visitas más significativas estuvo la comunidad de Fortuna, en Luquillo, donde los jóvenes conocieron de cerca la erosión costera y el desplazamiento forzado.
“Este espacio me retó a dejar mis miedos”, compartió Navielys Carrasco Dávila, de Juncos, quien describió la experiencia como un proceso de renacer.
En Cataño, los artivistas observaron la contaminación que provocan las industrias de combustibles fósiles y discutieron el riesgo de su expansión en el archipiélago. Para Alondra Rodríguez Almodóvar, de Yauco, estos recorridos fueron una oportunidad de “entender el Puerto Rico actual tal como es, su historia y los estragos de los que aún no se han hecho cargo”.
La jornada también incluyó una estadía en Ceiba, donde conocieron proyectos de energía renovable y modelos de sostenibilidad comunitaria liderados por la Alianza Pro Desarrollo Económico de Ceiba. Allí participaron de ceremonias taínas, aprendieron el alfabeto indígena y visitaron un batey sagrado, reconectando con la memoria histórica y la resistencia cultural.
Además de las visitas de campo, los jóvenes participaron en talleres de Fotovoz, poesía, autocuidado colectivo, análisis del sistema energético y creación artística con materiales reciclados. La compañía Agua, Sol y Sereno los guió en la elaboración de esculturas que denuncian la contaminación plástica y a la vez imaginan un futuro distinto.
Para Isabella Sofía Torres Rodríguez, de Trujillo Alto, esta experiencia marcó un “antes y un después”. “Aquí se desarrolla la gente de cambio. Podemos dejar de ser tan egoístas y mirar las necesidades de las otras personas”, afirmó.
El director de El Puente Puerto Rico, Federico Cintrón Moscoso, destacó que esta edición reafirma el compromiso con la formación de nuevas generaciones de liderazgos juveniles que promuevan un país justo y libre de combustibles fósiles. Diana Soto Rodríguez, directora asociada de programas, agradeció a todas las personas que colaboraron con la jornada y extendió la invitación a otros jóvenes a unirse el próximo año.
Para más información sobre esta iniciativa y futuras convocatorias, puede visitar las redes sociales de El Puente Puerto Rico o escribir a mfullana.acosta@gmail.com.




