El escritor e investigador confirma que su propuesta sobre independencia y libre asociación está generando gran interés en la capital federal
Por Sandra D. Rodríguez Cotto
En Blanco y Negro
SAN JUAN, Puerto Rico – La independencia o algún tipo de soberanía para Puerto Rico es una posibilidad real que podría darse mediante orden ejecutiva, y ese tema se está discutiendo en Washington, precisamente ahora, cuando el presidente Donald Trump habla de convertir a Canadá en el estado 51, invadir Groenlandia o apropiarse del Canal de Panamá.
“El ambiente está, y eso está bien claro”, opinó el escritor e investigador puertorriqueño radicado en los Estados Unidos, Javier Hernández, en el programa radial En Blanco y Negro. Se refería a un memorando que circula desde hace varias semanas en círculos políticos en Washington y que sigue provocando intensas discusiones.
El memorando, titulado “Addressing Puerto Rico’s Political Status through Executive Action” (Cómo abordar el estatus político de Puerto Rico mediante la acción ejecutiva), profundiza en tres opciones propuestas para la Casa Blanca: emitir una orden ejecutiva para reconocer el derecho de Puerto Rico a declarar su soberanía, usar poderes de emergencia para abordar la gobernanza y la transición, y (el enfoque recomendado) establecer un Grupo de Trabajo Federal sobre la Transición de Puerto Rico a la Soberanía.
“Estoy absolutamente seguro de que este es el momento. Con la debacle económica del Puerto Rico colonial y el debacle político de los estadistas, ya no hay plan. Ellos no tienen ni plan A, ni plan B, ni plan C. El único plan que tienen es seguir pidiendo fondos federales, y ya, como hemos visto, Trump está cortando fondos federales a diestra y siniestra. Eso no va a pasar”, agregó Hernández.
El documento que circula
“El documento comenzó a circular. Se empezó a compartir en muchas oficinas e institutos, y las personas lo han visto. Después, yo saqué un artículo avisando sobre eso en DC Journal, y se ha revolcado el avispero”, agregó Hernández, quien lleva años investigando el tema. Es autor de varios libros sobre el estatus y la soberanía, tales como PRexit: Forjando el camino a la soberanía puertorriqueña; Puerto Rico para los puertorriqueños; Lo mejor de todos los mundosy Puerto Rican Defiance of US Colonialism: How US Policies Failed to Destroy the Puerto Rican Nation and Independence Movement, entre otros.
Hernández dijo que colaboró en la redacción del texto con datos y contenido. “Pero es un grupo que está forjando este movimiento dentro del Congreso, y básicamente yo apoyé en ese esfuerzo. Luego, apoyé también la difusión en oficinas congresionales, y ahí terminó mi servicio a la causa”, señaló.
Para Hernández, es una posibilidad “bien real” y factible que Estados Unidos quiera salir de la colonia mediante algún mecanismo de independencia, porque muchos ven a la isla como una carga económica para el erario estadounidense.
“Yo creo que es una posibilidad bien, bien real, porque muchos, incluso los propios republicanos con quienes he hablado, me han dicho lo mismo: que Puerto Rico es una carga económica, que es una humillación tener un territorio que le chupa tanto al fisco americano y que ya quieren salir de esto. En Puerto Rico hay otras personas que dicen ‘no, pero nos quieren, es mucho el sacrificio’, pero la realidad en Washington es otra”, expresó Hernández.
No es la primera vez
No es la primera vez que circula este tipo de documento en la capital federal. En mayo de 2023, el diario ¡Ey! Boricua informó sobre otro documento tipo “White Paper” que llevaba como título “The Albizu Protocol” o “El Protocolo Albizu”. Era un breve documento de tres páginas, basado en ideas esbozadas por el líder nacionalista Pedro Albizu Campos hace más de 60 años sobre el proceso de descolonización de Puerto Rico. En ese momento, el documento circuló en oficinas del Congreso y de ayudantes legislativos en Estados Unidos, generando críticas y dudas sobre su origen en Puerto Rico.
Entre las recomendaciones de ese protocolo se incluía la celebración de una conferencia internacional para que los puertorriqueños, residentes en la isla y en el exterior, votaran sobre su estatus; que se respetara el resultado de la votación; que se garantizara un proceso justo y equitativo; y que se velara por el bienestar del pueblo puertorriqueño, protegiendo sus derechos e intereses.
Han pasado casi dos años desde entonces, hasta que apareció el documento “Addressing Puerto Rico’s Political Status through Executive Action”, que actualmente circula en núcleos legislativos y de poder en Estados Unidos y está dirigido al presidente Trump.
Una propuesta sin precedentes
Según Hernández, este documento, dirigido a Trump y a miembros clave de su administración, describe un camino para resolver el estatus colonial de Puerto Rico mediante una acción ejecutiva decisiva. En una medida sin precedentes, el memorando cuestiona la viabilidad de la estadidad y prioriza la soberanía nacional como la única solución sostenible para el futuro de Puerto Rico, sacudiendo los cimientos de los defensores de la estadidad y del Estado Libre Asociado.
El grupo de trabajo propuesto elaboraría, durante dos años, un plan detallado y viable para que Puerto Rico pase a ser una nación soberana, ya sea mediante la independencia o la libre asociación. En el tercer año, Puerto Rico tomaría medidas para establecer un gobierno de transición, celebrar una convención constitucional y adoptar un sistema democrático soberano.
Este enfoque estructurado y transparente equilibra los intereses nacionales de Estados Unidos con la autodeterminación de Puerto Rico, fomentando una relación basada en el respeto mutuo y la asociación.
Nada es ambiguo
El memorando es claro y directo: la estadidad no es política ni económicamente viable para Puerto Rico ni para Estados Unidos. Citando el informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) de 2014, subraya la inmensa carga financiera que la estadidad impondría a los recursos federales y destaca los conflictos culturales y lingüísticos que surgirían. Para Puerto Rico, la estadidad erosionaría su identidad cultural única y sus aspiraciones nacionales.
Para Hernández, esta comprensión ha dejado tambaleante a la gobernadora Jenniffer González, cuya administración pensó que el liderazgo republicano nunca apoyaría la soberanía de Puerto Rico. Sin embargo, las recomendaciones del memorando han encendido temores entre los líderes partidarios de la estadidad y del Estado Libre Asociado sobre un posible cambio en la política estadounidense.
“Siempre hay fuerzas en Puerto Rico y en Estados Unidos que no quieren que el tema del estatus se mueva. Quieren que se estanque. Hacen una buena pantomima de que quieren resolverlo, pero no lo quieren resolver porque están gozando con el estatus colonial”, señaló Hernández.
No obstante, Hernández subrayó que el tema principal es si se daría una libre asociación o un estatus independiente. “Lo que se está conversando es independencia. Pero, ya cuando se logre la independencia, eso luego se puede negociar con Estados Unidos. Si ellos quieren ofrecer una libre asociación, o Puerto Rico escoge ese punto, eso se puede negociar. Pero el único derecho del pueblo es la independencia, y Estados Unidos lo plantea también así”, agregó.
Pendiente, otros territorios
Hernández destacó que otros territorios estadounidenses, como Guam, las Islas Marianas o las Islas Vírgenes, están observando el caso de Puerto Rico para impulsar sus propios movimientos soberanistas.
En estados como California, ahora mismo hay un movimiento que busca la independencia de los Estados Unidos, conocido como “Calexit”, que incluirá una pregunta sobre el tema en las próximas elecciones. Sin embargo, para Hernández, ese movimiento no gana tracción en la discusión mediática estadounidense, a diferencia del caso de Puerto Rico, que se proyecta como un gasto de fondos públicos.
El artículo en DC Journal culmina con la siguiente interrogante:
“¿Estarán los líderes estadounidenses a la altura de las circunstancias y ayudarán a llevar a Puerto Rico hacia la libertad y la soberanía, cumpliendo con la promesa de democracia y autogobierno?”
“Yo diría que sí estarán a la altura. Es que siempre muchos quieren estar a la altura, pero lo que sucede es que, cuando quieren hacer algo, aparecen los cabilderos del PNP y de los populares con dinero y los asustan. Esta vez es distinto”, concluyó Hernández.
El enfoque recomendado del grupo de trabajo logra un equilibrio entre urgencia e inclusión. Al convocar a agencias federales, al Congreso y a las partes interesadas puertorriqueñas, garantizaría un marco de colaboración para abordar las medidas legales, políticas y económicas necesarias para la soberanía.
La soberanía permitiría a Puerto Rico reclamar su destino político y económico, estableciendo una gobernanza democrática y fomentando el crecimiento económico, las relaciones comerciales internacionales y la preservación cultural.





Gracias por ver nuestra realidad aquí y ahora.
Tenemos que renovarnos para alcanzar el verdadero progreso
Excelente
Lo seguiré a usted
Es una luz al final del tunel
Algo se ha adelantado
Este tema olvidado hoy está en agenda
Libre asociación es prudente es lo mejor
Viva la independencia y la soberanía
Viva Puerto Rico libre, nuestro derecho natural a gobernarnos por nosotros mismos, la decencia humana y los valores de la democracia, igualdad, la solidaridad y nuestro derecho a exigir la rendicion de cuenta a los que nos ham gobernado y llevado a la ignominia de la quiebra economica y social de nuestro país.
Como dijo Don Pedro Albizu Campos, “llegó el momento de la GRAN DEFINICIÓN; Yanquis o Puertorriqueños…” Ya se acabó la manipulación con los fondos federales; en una total ausencia de un Plan de PATRIA/NACIÓN/PAÍS”. ¡Excelente!
Estoy escribiendo sobre este asunto. Es un memorial de derecho de unas 30 páginas. Debe salir en un mes.
Por favor, háganoslo llegar.
Independencia y amistad con todos los pueblos Es nuestro futuro digno No más colonia y menos súper colonia ( estadidad)
La pregunte es ustedes tienen un plan para dirigir los destinos de Puerto Rico ? y como van a desarrollar eso planes??porque de lo contrario si no los tienen es perder el tiempo. Cual será el rumbo?
Puerto Rico tiene el sagrado derecho de volver a formar parte de su verdadera nación, España.
Puerto Rico fue arrebatado por la fuerza de las armas por unos EEUU que jamás han intentado integrarlo a su nación.
Puerto Rico tenía en 1898, plena igualdad constitucional con el resto de España y sus ciudadanos tenían los mismos derechos que cualquier otro español.
Puerto Rico participaba en las elecciones nacionales españolas y tenía diputados y senadores con voz y voto en Madrid.
Es hora de volver a casa.
Lo siguiente es solamente una nota aclaratoria, y no una posición política de mi parte.
Antes del 1898, Puerto Rico era una colonia española, como sabemos. Sin embargo, los derechos de los ciudadanos Puertorriqueños no eran los mismos que los de los ciudadanos nacidos y residentes en España (peninsulares).
Los Puertorriqueños eran considerados nacionales españoles, pero tenían menos derechos en comparación con los nacidos en España. Por ejemplo, la Constitución de Cádiz de 1812 otorgó brevemente igualdad de estatus y representación en el Parlamento Español, pero esto duró poco (1812-1814, 1820-1823, 1836-1837), para ser breve con la historia. Después de que la Constitución de Cadiz del 1812 fue abolida permanentemente el 18 de Junio del 1837, se restableció el estatus desigual basado en el lugar de nacimiento. (colonia versus peninsula).
En esencia, los Puertorriqueños tenían derechos y representación limitados en comparación con sus contrapartes en España, similar a lo que está en vigencia al presente (ELA). Esto incluía no tener derecho a votar en las elecciones Españolas y menos libertades políticas y civiles en comparación con los peninsulares (los nacidos en España)
y esa desigualdad permanece hasta hoy. El decreto español conocido como “la ley de los nietos” que le otorga el derecho de solicitar la ciudadanía española a los hijos y nietos de ciudadanos españoles no incluye a los descendientes de españoles nacidos en Pueeto Rico. Aunque nuestros abuelos eran ciudadanos españoles no tenían todos los derechos. Eran ciudadano segunda categoría.
Se acabó el kaopectate en las farmacias!!!
Los otros territorios de EU no parece sentirse incómodos.
Es una buena iniciativa en estos tiempos para lograr adelantar la soberanía con la Libre Asociación que entiendo es lo más aceptable con la mayoría colonialista.
Se olvidan que nuestra isla es compradora importante para los gringos?
Supongo que todo lo que dicen está sujeto a que no haya un huracán María 2.0 que acelere el proceso de la indepenencia forzada. Lo que no he leído es que pasaría con la ciudadanía americana bajo la Ley Jones y si las elites en la isla la puedan comprar o mantenr bajo como extranjeros inversionistazs bajo un programa especial bajo orden ejecutiva de Trump o bajo las leyes de inmigración.
Como decía mi vecina Juana…desde pues que el muerto salga de casa…aunque se quede en el camino. Llego la Hora de caminar solos y hechar pa lante juntos.
Pregunto, logrando eso, los puertorriqueños que vi en en los EU regresarán a la Isla. El mismo que ayudó, Hernández, regresaría? Tengo 62 años de edad y no tengo ninguna que ja de lo que he vivido bajo el ELA. Además, la opinión del resto de los que vivimos en PR, se nos ha preguntado? Y no se por qué se quejan los norteamericanos porque bastante nos sacan. Nada ha sido regalado y bobos no serían dando a cambio nada. Por favor, a otros con esa mentira. Y ahora más que los beneficia la Ley 60. Bah a ese estudio de ser cierto.
Moderado en qué? el comentario
Yo ya sabía que dentro de lo trágico del advenimiento de un régimen de plutocracia fascista en los EEUU, con la elección de Herr Führer Von Trump podía haber algo que nos beneficiara políticamente. Creo que la Libre Asociación es la decisión salomónica que nos resuelve el indigno estatus colonial y permite una soberanía nacional que nos integrará a Latinoamérica y de ahí al resto del mundo. Con nuestro talento y sin las manos encadenadas , tomaremos el timón de nuestra nave hacia el progreso y el reconocimiento Internacional. ¡Enhorabuena y ojalá se pacte la nueva relación y la nueva constitución de 🇵🇷 Puerto Rico!
Excelente estrategia la del memo. Especialmente con el actual incumbente en D.C.