La organización plantea que el ajuste sea proporcional a la falta de servicio y advierte que más de 41,000 hogares con menores viven en las zonas analizadas bajo racionamiento
SAN JUAN, Puerto Rico
El Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) propuso establecer un alivio proporcional en la factura de agua para las familias afectadas por las interrupciones del servicio durante el racionamiento provocado por la sequía extrema que afecta a Puerto Rico.
La organización presentó la recomendación como parte de una serie de medidas dirigidas a atender el impacto económico de las interrupciones prolongadas, particularmente entre hogares que ya enfrentan dificultades económicas.
Según datos recopilados por el IDJ, en las zonas analizadas bajo racionamiento viven más de 41,000 hogares con al menos un menor y más de 66,000 menores de 18 años. De estos, cerca de 33,600 viven bajo el nivel de pobreza.
“Las familias no deberían tener que asumir solas el costo de las interrupciones en un servicio esencial como el agua. Cuando un hogar pasa días sin el servicio, la respuesta tiene que reconocer también el impacto que esto tiene en su bolsillo. Por eso estamos presentando una serie de soluciones dirigidas a reducir la carga económica que están asumiendo las familias”, expresó Sarah Vázquez-Pérez, directora ejecutiva del IDJ.
La propuesta forma parte de “Criar sin Agua”, una iniciativa del IDJ que busca documentar los efectos de la crisis sobre las familias con menores y promover medidas para reducir las cargas que enfrentan durante la emergencia.
Como parte de la iniciativa, el instituto desarrolló una herramienta que reúne datos demográficos, sociales y económicos de las comunidades afectadas. De acuerdo con la organización, en las zonas uno y dos donde la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) ha implementado el racionamiento viven 145,783 personas bajo el nivel de pobreza, entre ellas 33,579 menores de 18 años.
El IDJ también inició un sondeo para medir los efectos de las interrupciones del servicio sobre la economía y la vida cotidiana de las familias. El cuestionario recopila información sobre gastos adicionales, pérdidas de ingresos y consecuencias en el trabajo, la escuela y el cuido de menores.
“Cuando falta el agua, el impacto en cada hogar es diverso. Para algunos puede significar faltar al trabajo, para otros pagar por cuido adicional, gastar más en comida o dejar de cubrir otra necesidad del hogar. Ante esto, queremos escuchar directamente a las familias”, añadió Vázquez-Pérez.
La directora ejecutiva indicó que la información recopilada será utilizada para impulsar respuestas que atiendan las circunstancias que enfrentan las familias. Los resultados del sondeo complementarán los datos disponibles en la plataforma de “Criar sin Agua” y servirán para continuar evaluando el impacto de la crisis y posibles medidas para proteger la estabilidad económica y el bienestar de las familias con niños, niñas y jóvenes.





