Voluntarios sembraron y fertilizaron una finca de cinco cuerdas en Morovis como parte de una alianza para fortalecer la seguridad alimentaria y atender a personas de la tercera edad que viven en pobreza
SAN JUAN, Puerto Rico – Una iniciativa agrícola en Morovis busca fortalecer la seguridad alimentaria de adultos mayores de escasos recursos que residen en la zona montañosa de Puerto Rico, mediante la siembra y fertilización de una finca de cinco cuerdas destinada a la producción de frutas y tubérculos.
El esfuerzo fue realizado por un grupo de voluntarios como parte de una alianza encabezada por la organización sin fines de lucro Happy Givers, que recientemente adquirió la finca para destinar su cosecha a la alimentación de personas de la tercera edad que viven en condiciones de pobreza en esa región del país.
“Mientras más subes a la montaña, más solos y desconectados están”, expresó Carlos Rodríguez, fundador de Happy Givers.
La jornada también marcó el inicio de la celebración del Mes del Planeta Tierra. Durante la actividad se sembraron unos 40 árboles frutales, que se suman a un centenar cultivados previamente por voluntarios de la organización. Entre las variedades sembradas figuran mango, guanábana, carambola, limón, pana, aguacate y calabaza. Según se informó, los alimentos fueron seleccionados tomando en cuenta el paladar de esa población y las temperaturas de la zona. La cosecha se proyecta para finales de este año.
“Esta iniciativa nos permite acercarnos aún más a esa realidad y responder con acciones concretas que lleven alimento, acompañamiento y esperanza a los adultos mayores que muchas veces enfrentan el abandono y la pobreza en silencio”, agregó Rodríguez.
La iniciativa también da inicio a una alianza entre Happy Givers y varias líneas de Master, que incluyen productos para siembra y cultivo bajo la marca Terramix, pintura Master Paints, productos cementicios y selladores de techo Masterflex.
La colaboración contempla otros esfuerzos dirigidos a mejorar la calidad de vida de adultos mayores en condiciones vulnerables, entre ellos la reparación de viviendas en estado crítico, huertos comunitarios, el cultivo de suelos agrícolas y el sellado de techos en residencias previamente evaluadas por Happy Givers.
Actualmente, la organización ofrece almuerzos diarios a más de 300 adultos mayores en Vega Baja y Vega Alta. Con la nueva finca en Morovis, busca ampliar su capacidad para producir alimentos frescos y beneficiar a comunidades vulnerables en la zona montañosa.
Como parte del proyecto, Terramix donó fertilizantes, tierra y materia vegetal o “mulches” para prevenir la erosión y enriquecer el suelo. Además, movilizó a unos 25 empleados voluntarios que participaron en las labores de siembra. La empresa produce mezclas de sustrato destinadas a la elaboración de compostas y al cultivo de vegetales, hierbas y flores.
“Apoyar una agricultura sustentable y que esto se convierta en fuente de alimento para nuestros adultos mayores nos llena de satisfacción. En Master creemos en el empoderamiento de las organizaciones y las comunidades. Como parte de nuestra responsabilidad social, apoyamos acciones que hagan posible esa transformación”, expresó René Cardona, gerente de Terramix.
Happy Givers se sostiene exclusivamente de donativos privados y de un modelo de economía circular mediante el cual vende productos cosechados para reinvertir esos fondos en sus programas de ayuda. La organización cuenta además con el respaldo de profesionales del trabajo social y decenas de voluntarios que ofrecen apoyo psicosocial y asistencia directa a adultos mayores que viven solos y en pobreza.
Master Group, por su parte, es una empresa puertorriqueña manufacturera de productos para la siembra y cultivo, selladores de techo, productos cementicios para mejoras en el hogar, pintura, cal y morteros para edificaciones históricas. Tiene plantas en Guayanilla y Toa Baja, las cuales operan en su totalidad con energía solar.





