Mayagüez se impone con canasto de Josué Erazo, mientras Santurce defiende su casa ante Caguas
SAN JUAN, Puerto Rico – Los Indios de Mayagüez y los Cangrejeros de Santurce celebraron anoche victorias de alto voltaje en el Baloncesto Superior Nacional, en dos partidos que se definieron en los segundos finales.
En Arecibo, Josué Erazo selló la victoria de los Indios con un canastazo decisivo en el último segundo, imponiéndose sobre los Capitanes. Nick Perkins fue la figura clave del encuentro, acumulando 27 puntos, 7 rebotes y una eficiencia de 25. George Hamilton completó un notable doble-doble con 13 tantos, 10 rebotes y 8 asistencias, mientras que Sam Wardenburg rozó otro doble-doble con 13 puntos y 9 rebotes.
Por los Capitanes, Jamil Wilson sobresalió con 18 puntos y 9 rebotes en 45 minutos de juego, igualando la producción ofensiva de Isaiah Hicks, quien también aportó 18 unidades.
Los Indios dominaron el juego interior con ventaja en rebotes (54 frente a 33), bloqueos (6 contra 4) y puntos en la pintura (42 frente a 30). Aunque Arecibo fue más certero en triples (32%) y tiros libres (88% frente a 78%), y superó en asistencias (20 a 15) y robos (8 a 2), Mayagüez capitalizó las segundas oportunidades y ejecutó mejor en la recta final.
En Santurce, los Cangrejeros defendieron el Coliseo Roberto Clemente con un triunfo agónico 98-97 sobre los Criollos de Caguas. Ángel Rodríguez se erigió en héroe al encestar 29 puntos, con 3 rebotes y 2 asistencias. Kenneth Faried dominó los tableros con un doble-doble de 12 puntos y 18 rebotes, mientras John Jenkins III sumó 15 tantos desde la banca.
Por Caguas, Louis King lideró la ofensiva con 22 puntos y 5 rebotes, seguido por Carlos López-Sanabria, quien añadió 15 unidades.
Estadísticamente, los Criollos lanzaron con mejor efectividad de campo (48% frente a 42%) y dominaron en asistencias (22 contra 15) y rebotes (44 a 41). Sin embargo, Santurce compensó con más robos de balón (8 frente a 4), un 81% en tiros libres y mayor acierto desde la línea de tres puntos (41% contra 35%). La clave fue la ejecución en los momentos decisivos, donde los locales mostraron mayor aplomo para concretar la victoria.




