La organización advierte que entre 700,000 y un millón de personas podrían perder su cubierta del Plan Vital si el Congreso no actúa
SAN JUAN, Puerto Rico
La Asociación de Hospitales de Puerto Rico reiteró que el financiamiento de Medicaid debe atenderse antes de que venzan los fondos federales en 2027, ante estimados de que entre 700,000 y un millón de personas podrían perder su cubierta de salud bajo el Plan Vital.
La organización indicó que la gobernadora Jenniffer González creó un task force integrado por la Asociación de Hospitales y otras organizaciones y profesionales de la salud para trabajar el asunto.
“Estos datos no son nuevos. Lo que estamos viendo confirma una realidad sobre la cual llevamos años alertando, más aún, lo que se conoce como Medicaid Cliff, que sucede cada vez que se agotan los fondos o termina la legislación que los asigna, causando que tengamos que estar permanentemente visitando el Congreso de los Estados Unidos. Puerto Rico tiene poco más de un año para lograr una solución en el Congreso y ese trabajo tiene que ocurrir ahora. Lo que está en juego es el acceso de nuestra gente a servicios de salud y la capacidad de todo el sistema para continuar respondiendo a sus necesidades”, expresó el licenciado Jaime Plá Cortés, presidente ejecutivo de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico.
Según el comunicado, Puerto Rico habrá recibido cerca de $19.6 billones durante un periodo de cinco años y cuenta con un pareo federal de 76 %, como resultado de asignaciones temporeras aprobadas por el Congreso. Sin nueva legislación, a partir del 1 de octubre de 2027 la isla podría regresar a la fórmula establecida bajo la Ley del Seguro Social, con un límite aproximado de $500 millones anuales en fondos federales y un pareo de 55 %.
La Asociación sostuvo que una reducción de esa magnitud afectaría no solo a los beneficiarios del Plan Vital, sino también a hospitales, médicos y otros proveedores de servicios de salud, además de aumentar la presión fiscal sobre el Gobierno de Puerto Rico.
“Cuando hablamos de Medicaid estamos hablando de acceso a médicos, medicamentos, hospitales y servicios esenciales para una parte significativa de nuestra población. Una reducción de esta magnitud tendría un efecto directo sobre la capacidad de los proveedores para sostener los servicios que necesitan sus pacientes. Por eso, este no es únicamente un asunto de cobertura; es un asunto que impacta a todo el sistema de salud”.
Jaime Plá Cortés, presidente ejecutivo de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico
Durante más de 30 años, la organización ha reclamado al Congreso y al gobierno federal cambios en el financiamiento de Medicaid para Puerto Rico. A diferencia de los estados, la isla está sujeta a un límite anual de fondos federales y a un porcentaje de pareo establecido por ley.
“Las extensiones aprobadas por el Congreso han sido fundamentales para sostener Medicaid en Puerto Rico, pero no podemos continuar dependiendo indefinidamente de soluciones temporeras”, indicó Plá Cortés.
La próxima semana, la Asociación de Hospitales realizará una presentación en Washington, D. C., junto al comisionado residente, para exponer el impacto que tendría una reducción de fondos sobre el sistema de salud y reclamar una solución estable a largo plazo.
La organización planteó que el objetivo debe ser alcanzar un modelo más equitativo que elimine el límite anual impuesto a Puerto Rico y reduzca la dependencia de asignaciones temporeras.




