Agricultura exhorta a la ciudadanía a colaborar para frenar daños en comunidades rurales y cultivos
SAN JUAN, Puerto Rico – Ante el incremento de reportes sobre la presencia de cerdos ferales en zonas agrícolas y residenciales, el Departamento de Agricultura de Puerto Rico ha lanzado una campaña de orientación dirigida al público para canalizar adecuadamente las denuncias y reforzar los esfuerzos de control de esta especie invasora.
La ciudadanía que detecte actividad de cerdos ferales debe enviar un correo electrónico a serviciosveterinarios@agricultura.pr.gov, incluyendo la siguiente información: nombre completo, dirección física del área afectada, número de teléfono, descripción del lugar, cantidad estimada de animales y coordenadas geográficas si se trata de un área remota.
Además, como parte de una alianza entre agencias estatales y federales, las personas también pueden comunicarse directamente con la oficina del USDA APHIS en Puerto Rico llamando al 866-536-7593.
“Los cerdos ferales representan una amenaza tanto para la salud animal como para la seguridad de nuestras comunidades rurales. Su presencia puede contribuir a la propagación de enfermedades como la peste porcina africana y a la destrucción de cultivos. Por eso, hemos establecido un mecanismo claro para que los ciudadanos puedan canalizar sus reportes de forma efectiva”, expresó el secretario de Agricultura, Josué E. Rivera.
El esfuerzo se desarrolla en colaboración con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, a través de la división de APHIS y el Servicio de Vida Silvestre, bajo un Memorando de Entendimiento activo con el gobierno de Puerto Rico para la prevención y el control de enfermedades animales.
“Es vital que el público entienda que cada reporte cuenta. Con la información adecuada, nuestro equipo puede actuar con mayor eficacia y minimizar riesgos al sector agrícola y a la salud pública”, puntualizó Rivera.
El Departamento reafirmó su compromiso con la seguridad agropecuaria de la Isla y agradeció a la ciudadanía su apoyo en esta lucha contra una de las amenazas más persistentes para el campo puertorriqueño.




