La orden ejecutiva autoriza más recursos para atender la crisis mientras Acueductos advierte sobre la situación de Carraízo y La Plata
SAN JUAN (EFE)
La gobernadora Jenniffer González Colón convocó este martes una reunión para evaluar la situación relacionada con la sequía en Puerto Rico, revisar las medidas implementadas para atender el impacto en las comunidades afectadas y coordinar acciones adicionales que garanticen la continuidad de los servicios esenciales.
«Mi prioridad es proteger la salud, la seguridad y el bienestar de nuestras familias. Ante esta situación, tenemos activos todos los recursos del Gobierno de Puerto Rico para asegurar que las comunidades afectadas reciban el apoyo necesario y que se mantenga la continuidad de los servicios esenciales», aseguró en un comunicado González Colón.
Como parte de las medidas preventivas, la mandataria anunció la firma de la Orden Ejecutiva 32-2026, mediante la cual extendió el estado de emergencia a los municipios de Río Grande y Canóvanas, así como en cualquier otra comunidad que resulte afectada por las interrupciones programadas del servicio de agua potable provocadas por las condiciones de sequía que afectan varias regiones.
La orden responde a la reducción significativa de los caudales que alimentan la Planta de Filtración Guzmán Arriba de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), situación que ha obligado a la implantación de un plan de interrupciones programadas para garantizar una distribución equitativa del recurso disponible.
En este sentido, la gobernadora autorizó extender la activación de la Guardia Nacional de Puerto Rico para apoyar las operaciones de respuesta de la AAA y de las agencias gubernamentales involucradas en la emergencia.
Entre las funciones que podrá desempeñar la Guardia Nacional se encuentran la distribución de agua potable mediante camiones cisterna, el transporte de personal, equipos y suministros, el establecimiento de centros de distribución y otras tareas logísticas y operacionales necesarias para atender la emergencia.
La orden también faculta al Departamento de Seguridad Pública y la AAA, a extender la declaración de emergencia a otros municipios o comunidades que enfrenten condiciones similares y requieran recursos extraordinarios para garantizar el acceso al agua potable.
Asimismo, el Gobierno urgió al Departamento de Hacienda, a la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP), a la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF) y a todas las agencias de la Rama Ejecutiva a poner a disposición los recursos fiscales, humanos, materiales y operacionales necesarios para atender la emergencia de manera rápida, coordinada y efectiva.
La orden ejecutiva entró en vigor de manera inmediata y permanecerá vigente mientras subsistan las circunstancias extraordinarias que motivaron la declaración de emergencia o hasta que sea modificada o revocada mediante una orden posterior.
En este contexto, el director del Servicio Nacional de Meteorología, Ernesto Rodríguez notificó que varias zonas de El Yunque reflejan niveles de agua por debajo de lo normal en sus caudales, como resultado de las condiciones secas que han predominado en semanas recientes.
Rodríguez indicó que se espera la llegada de precipitaciones durante los próximos días, lo que podría contribuir a mejorar gradualmente las condiciones hidrológicas en la zona.
Por otro lado, el presidente de la AAA, Luis González informó que el embalse Carraízo se mantiene bajo observación y, de continuar las condiciones actuales, podría alcanzar el nivel de ajustes operacionales en aproximadamente 12 días y el embalse La Plata podría entrar en fase de observación en cerca de 19 días.
De igual forma, los embalses de Cidra, Toa Vaca y Villalba permanecen actualmente en nivel de observación, por lo que la AAA continúa monitoreando de cerca sus niveles y evaluando medidas preventivas para garantizar la continuidad del servicio de agua potable a la ciudadanía.
Por último, el ayudante general de la Guardia Nacional, Carlos J. Rivera informó de que cuentan con 10 unidades de desalinización de agua que podrían utilizarse como medida adicional para atender la escasez del recurso en las zonas más afectadas.





