El bar de la Calle Loíza participó por primera vez en el evento con una propuesta centrada en la cultura del ron puertorriqueño
Furtivo Speakeasy, bar y espacio gastronómico ubicado en la Calle Loíza, en San Juan, participó por primera vez en Medellín Cocktail Week, una plataforma de coctelería y hospitalidad en América Latina.
Como parte de la segunda edición del evento, el establecimiento realizó un takeover temático en el restaurante y barra Quema que Quema, en Medellín, donde presentó una experiencia inspirada en la cultura puertorriqueña y el legado del ron de la Isla.
La activación contó con el auspicio de Rones de Puerto Rico y la participación de las marcas Ron Capó, Ron del Barrilito y Bacardí.
“La industria de la coctelería nos ha permitido proyectar internacionalmente a Puerto Rico. Aunque Furtivo sea un speakeasy, llevar nuestra identidad puertorriqueña siempre debe hacerse en grande y con orgullo”, expresó Wilfredo Torres, fundador y propietario de Furtivo Speakeasy.
Furtivo se integró a un colectivo de 21 bartenders de varios bares de Puerto Rico, quienes se presentaron bajo la iniciativa Rumtender Major League. La experiencia incluyó elementos visuales inspirados en la Isla y cócteles elaborados exclusivamente con rones puertorriqueños.
Entre las creaciones presentadas estuvieron “Sueño Sereno”, preparado con Ron Capó 6 y Ron Capó 10, té cremoso de manzana, almendras, canela, remolacha y miel, y “Pitirre”, elaborado con Ron del Barrilito, Campari, piña fresca, té de manzanilla, ácidos cítricos y whey.
Torres explicó que los cócteles fueron seleccionados por sus perfiles accesibles, equilibrados y refrescantes, además de su vínculo con el ron como producto emblemático de Puerto Rico.
La propuesta también incorporó elementos narrativos inspirados en Don Sebastián, personaje ficticio que forma parte del universo de Furtivo, con una ambientación basada en la era de la pre-prohibición a partir de 1918.
Fundado en 2023 por Torres, Furtivo Speakeasy combina hospitalidad, gastronomía y coctelería contemporánea en una experiencia inspirada en la estética de la década de 1920. El bar fue reconocido por Condé Nast Traveler como uno de los mejores de Puerto Rico y figura como el único de Puerto Rico y el Caribe distinguido por The Pinnacle Guide.





