La organización anunció en Caguas la ampliación de La Academia, un nuevo campus en la Barriada Morales y un programa en alianza con la Fundación UEFA para la Niñez
CAGUAS, Puerto Rico – La Fundación Rimas incorporará un programa de fútbol dentro de su intervención en centros juveniles como parte de su expansión programática para 2026, en lo que representa una ampliación directa de su trabajo con jóvenes privados de libertad y comunidades vulnerables.
El anuncio se realizó durante la presentación “Tres y Sumando”, celebrada en el Centro Criollo de Ciencias y Tecnología del Caribe (C3Tec), donde la entidad hizo un balance de tres años de ejecución programática consolidada desde 2023.
El nuevo proyecto, denominado “Campos de Esperanza”, se desarrollará en alianza con la Fundación de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol para la Niñez y beneficiará a jóvenes del Centro de Tratamiento Social en Villalba y del campus en Las Margaritas.
La decisión de integrar el deporte responde a la misma lógica que ha guiado la intervención desde sus inicios: utilizar ecosistemas de alto interés para abrir espacios de formación y desarrollo.
“La exposición de nuestra juventud, especialmente quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, a experiencias educativas interactivas y culturalmente pertinentes, ancladas en ecosistemas de alto interés como la música, el deporte y el arte, aumenta significativamente su curiosidad y por ende su disposición al aprendizaje”, explicó la directora de programas, Yamira Flores, al detallar la teoría de cambio que sostiene el modelo.

Una intervención estructurada desde 2023
Aunque la Fundación fue establecida en 2018, su agenda programática comunitaria se consolida a partir de 2023. Según indicó el presidente de la Junta de Directores, Héctor González, el propósito ha sido “entusiasmar y crear oportunidades de desarrollo para la juventud en situaciones de riesgo y vulnerabilidad a través de la música, el deporte y las artes, inspirando a la próxima generación de líderes y proveyendo oportunidades para potenciar su desarrollo individual y colectivo”.
El director ejecutivo, José Ramón Benítez, señaló que el diseño de los programas no fue improvisado. “Un análisis profundo de las realidades que enfrentan nuestros jóvenes en riesgo, las oportunidades disponibles, incluyendo las ofrecidas por el sector no gubernamental, y las necesidades expresadas por dicha población”, dijo, precedió la conceptualización de la estructura actual.
Ese análisis se apoya en datos oficiales. Según el Índice de Bienestar de la Niñez y Juventud 2025, el 54% de los niños, niñas y jóvenes en Puerto Rico vive bajo el nivel de pobreza, y entre 35%-50% de quienes crecen en pobreza permanecen en esa condición toda su vida.
En el caso de los menores institucionalizados, el Perfil del Menor Transgresor 2021 indica que el 42% fue objeto de violencia o maltrato en la comunidad, el 33% experimentó violencia en el hogar y el 33% no estudiaba ni trabajaba antes de ingresar al sistema. El costo anual por joven encarcelado asciende a $285,000.
La Academia como eje
El núcleo de la intervención es La Academia, programa iniciado en 2024 que funciona bajo un modelo extracurricular basado en proyectos comunitarios. Hasta la fecha ha impactado a 1,323 jóvenes entre 12 y 18 años en siete campus activos.
Opera en alianza con Caras con Causa; en Las Margaritas y Llorens Torres junto a Boys & Girls Club; y en los Centros de Tratamiento Social en Villalba y Ponce en colaboración con el Departamento de Corrección y Rehabilitación. En 2026 se integrará un nuevo campus en la Barriada Morales en Caguas.
Flores aclaró que el objetivo no es formar artistas. El uso de la industria del entretenimiento como eje conductor responde a su capacidad de atraer interés. A través de proyectos concretos, los jóvenes trabajan destrezas transferibles, planificación postsecundaria y competencias del Siglo XXI.
Parte fundamental de ese proceso es “El Vagón”, un estudio móvil de grabación que ofrece talleres de composición y producción. Allí, explicó la organización, los participantes desarrollan habilidades tecnológicas y creativas mediante experiencias prácticas.
La Fundación también ha integrado el fenómeno digital en su trabajo formativo. En la Barriada Morales, el proyecto 2026 será “Influencers del Bien”, donde los jóvenes manejarán una cuenta institucional con el propósito de transformar la percepción sobre su comunidad.
En Llorens Torres, desarrollan un cortometraje centrado en cómo son vistos desde fuera del residencial.
Además de La Academia, la organización opera el Programa de Apoyo y Subvenciones, que ha respaldado a 1,978 jóvenes con desembolsos que suman $160,000. El 60% de las ayudas ha sido para proyectos deportivos, el 20% para música, el 6% para arte y el restante para emergencias comunitarias.
El Programa de Revitalización de Espacios y Canalización de Recursos articula iniciativas filantrópicas con comunidades donde la Fundación mantiene presencia activa.

Acompañamiento post egreso
Para 2026 se fortalecerá “Campus Comunidad”, un componente orientado a acompañar a jóvenes egresados con procesos de empleabilidad, preparación de resumé, inserción comunitaria y acceso a oportunidades educativas postsecundarias.
Tras tres años de ejecución programática consolidada, la Fundación Rimas informó haber impactado a 10,862 personas mediante sus programas emblemáticos, subvenciones y esfuerzos comunitarios.
La incorporación del fútbol en centros juveniles, explicaron sus portavoces, no sustituye la música ni el arte, sino que amplía el modelo con una herramienta adicional de intervención en espacios donde la prevención y el acompañamiento continúan siendo determinantes.




