Padres piden al Secretario de Educación que reconsidere decisión de mantener cerrado el anexo de la Escuela Juana Rosario, ya remodelado y equipado
AGUADA, Puerto Rico – En el inicio del nuevo año escolar, un grupo de familias del municipio de Aguada elevó su reclamo al Secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, exigiendo que se reconsidere la negativa a abrir el centro COPUBI, un anexo de la escuela pública Montessori Profesora Juana Rosario Carrero, destinado a ofrecer educación Montessori desde la infancia temprana.
En el espacio, que ya ha sido remodelado y cuenta con salones totalmente equipados para atender a 70 niños en lista de espera, se han invertido más de $200,000 provenientes del Municipio de Aguada y el Instituto Nueva Escuela. No obstante, los salones permanecen cerrados por la falta de firma de un acuerdo de colaboración entre el Departamento de Educación (DE) y el municipio.
“Resulta vergonzoso e inaceptable que, luego de que el Municipio de Aguada invirtió más de $150,000 en la remodelación del anexo y el Instituto Nueva Escuela designó $82,000 para materiales Montessori y entrenamiento para las maestras, el Departamento de Educación no pueda cumplir con las plazas necesarias para la organización escolar ya aprobada por la misma agencia”, expresó Vivian Pacheco, portavoz de los padres afectados.
La comunidad escolar, apoyada por datos y documentos que validan acuerdos previos entre el alcalde de Aguada, la gobernadora Jenniffer González y el propio secretario Ramos Parés, denuncia que la negativa actual contradice compromisos institucionales y frustra el acceso equitativo a una educación pública especializada en el método Montessori, el único de su clase en la región noroeste desde los 2 meses de edad.
Entre los argumentos ofrecidos por el DE para no abrir el anexo están la supuesta falta de acuerdo formal con el municipio y la obligación del Departamento de solo proveer educación desde nivel kínder. A estos, las familias respondieron con base legal, citando la Ley 277-2018 y el Reglamento 9270, que reconocen a los niveles de Infantes, Andarines y Casa de Niños como parte integral del modelo Montessori dentro del sistema público.
“Entendemos que los argumentos del Secretario no justifican negar el derecho a la educación pública a los niños de Aguada”, afirmó Kristal Acevedo, madre de uno de los menores en espera. “El DE sí tiene la obligación de atender la niñez temprana en las escuelas Montessori porque así lo establece la ley”.
La alternativa ofrecida por el Departamento –acudir a centros Head Start– ha sido rechazada por las familias, que aseguran que estas instalaciones no tienen capacidad para recibir más niños. Según datos compartidos por personal regional, debido a recortes presupuestarios, la oferta de Head Start en Aguada, Aguadilla y Rincón se ha reducido en 208 espacios, dejando la región con solo 234 cupos disponibles, ya llenos.
“La educación que necesitamos es la que ofrece la escuela pública Montessori”, señaló Gisela Miranda, madre de una niña de tres años. “Los Head Start no ofrecen este método, y además, no hay espacio. La sugerencia no es viable”.
Los padres argumentan que el anexo ya está habilitado con materiales Montessori nuevos, salones listos y maestras capacitadas, y que solo falta la firma del acuerdo para su operación formal. En su misiva al Secretario, también destacaron que el trato desigual entre regiones pone en evidencia una falta de equidad.
“El derecho a la educación pública debe trascender cualquier condición geográfica y política”, recalcaron.
Para la comunidad de padres y madres, la lucha continúa, con la convicción de que la primera etapa del desarrollo de un niño es vital. “Como decía María Montessori, el periodo más importante de la vida es el que va del nacimiento a los seis años”, recordó Pacheco. “Privar a nuestros hijos de esta oportunidad por razones administrativas es una injusticia”.





